Domingo 17 DE Noviembre DE 2019
Opinión

Tercer país seguro

 

 

Fecha de publicación: 20-06-19
Por: Jose Rubén Zamora

 

En una insensatez impensable, sin duda derivada del servilismo sin fronteras y, sobre todo, de su necesidad de asegurarse inmunidad e impunidad durante el resto de su mediocre vida, el Hombre en la Lunaestá ofreciendo, en discusiones clandestinas, a funcionarios de Estados Unidos que Guatemala se transforme en un tercer país seguro, es decir, en un callejón sin salida para los migrantes provenientes de Centroamérica, América del Sur, el Caribe y de otros continentes.

El asunto trascendió porque Trump lo hizo público el martes, en el acto de lanzamiento de su candidatura a la reelección presidencial en Florida, donde indico que “Guatemala se está preparando a firmar un acuerdo de tercer país seguro”.

La declaración de Trump forzó a Degenhart a salir en conferencia de prensa, para expresar que existen discusiones para que Guatemala se transforme en un país seguro, pero que “por ahora no hay ningún pacto con Washington”.

El Estado de Guatemala no tiene capacidad para responder a las legítimas necesidades y demandas de los guatemaltecos cuyas grandes mayorías viven en la marginación y la miseria, en un contexto de conflictividad e inseguridad, ausencia de servicios de salud y educación. Ahora resulta que para “comprar” inmunidad e impunidad, Jimmy Morales pretende transformar a Guatemala en un miserable campo de concentración para migrantes.

Todos los actores políticos, económicos y sociales, y el propio Congreso, deben exigir que el gobierno de Morales haga público los pormenores de lo que se ha discutido y el acuerdo, que según el presidente Trump, Guatemala va a firmar.
Debe trascender la información pertinente con transparencia de lo que están discutiendo y que, según parece, ya se acordó con Estados Unidos. Es fundamental salvaguardar la dignidad de Guatemala, de la que carecen Jimmy Morales y sus funcionarios rastreros e incompetentes.

Es cierto, Guatemala es una olla de grillos caníbales y el triste legado suicida de Morales será llenarla de millones de grillos hambrientos y poner la tapa a la olla para que terminemos canibalizándonos, sin posibilidad de escape.