Jueves 18 DE Julio DE 2019
Opinión

Sin unidad no hay futuro

El panorama hacia el futuro, es tétrico y solo la lucha conjunta de los sectores democráticos y de izquierda puede frenar o impedir un retroceso en todos los órdenes.

Fecha de publicación: 20-06-19
Por: Miguel Ángel Albizures

 

Este proceso electoral como ningún otro, ha puesto en evidencia la falta de visión de la dirigencia política de sectores democráticos y de izquierda que participaron en las elecciones y se negaron a hacer alianzas, y mucho menos unidad de acción para la conformación de un solo frente nacional que, frente a una derecha prepotente, recalcitrante, intolerante, abusiva y represiva, se jugara el todo por el todo en este proceso cargado de irregularidades y hasta de utilización de fondos públicos para levantar la imagen de sus candidatos.

El resultado de las elecciones demostró que las bases de cada expresión política democrática o de izquierda, no son ciegas, muchos votantes miraron hacia Thelma Cabrera y votaron por la dignificación de los pueblos indígenas y no necesariamente por el partido postulante, y eso es lo importante que deben ver quienes ni siquiera lograron un porcentaje que los salvara de la muerte como partido, o que los salvó el haber logrado una curul en el Congreso.

Las protestas por fraude electoral no son tan oportunas, es un desgaste innecesario y es más importante reivindicar con fuerza el resultado obtenido en un Estado racista como el nuestro y con un pueblo que no termina de comprender la importancia de los pueblos indígenas y el importante papel que pueden jugar para la transformación del Estado y para la satisfacción de necesidades vitales. Indudablemente los oligarcas sí han entendido el mensaje, no alcanzan a comprender cómo fue posible que alcanzara un cuarto lugar y una cantidad de votos significativa, alguien nacida del pueblo y surgida desde abajo en medio de la lucha por la tierra, el territorio y el Estado pluricultural.

El panorama hacia el futuro, es tétrico y solo la lucha conjunta de los sectores democráticos y de izquierda puede frenar o impedir un retroceso en todos los órdenes. Ya no tiene la dirigencia por delante, un proceso electoral en donde la pelea se da por los “huesos”, por quien de los “nuestros” ocupa determinado lugar como candidato a diputado, o quién es el mejor de los candidatos a la Presidencia, pues siempre “el nuestro es la mejor opción”, ahora esas ambiciones hay que dejarlas por un lado, hay que unirse por el país, por las nuevas generaciones, contra las mafias, contra el narcotráfico y crimen organizado que no descansan en su lucha por copar el Estado. Hay que unirse por el futuro mismo de los sectores democráticos y de la izquierda moribunda que tiene que salir de su letargo y volcar sus esfuerzos en la construcción de una alternativa política, que solo será posible a través de la unidad sin exclusiones, y de la lucha conjunta por el respeto y ampliación de los espacios, o de lo contrario, sufriremos las embestidas de la ultraderecha que quiere retroceder al país a los años ochenta, cuando el derecho a la libre expresión en cualquiera de sus formas, se pagaba con la vida.