Domingo 22 DE Septiembre DE 2019
Opinión

Elecciones inútiles

Fecha de publicación: 15-06-19
Por: editorial

Este ingenioso título del editorial de El País, España, resume en dos palabras el riesgo que afronta Guatemala con las elecciones generales de mañana. En el Legislativo es bastante probable que la vieja política seguirá mandando a sabor y antojo, salvo que los ciudadanos mediante su voto lleven caras nuevas ajenas a la política tradicional al Congreso. A nivel de los gobiernos locales, el panorama es parecido; no obstante, está en manos de los vecinos de estos lugares comprender que los vales para adquirir insumos agrícolas o víveres, los comedores sociales y los demás regalos que anómalamente entregan hoy varios candidatos son “pan para hoy, hambre para mañana”. En lo que corresponde al Ejecutivo tampoco pintan bien las cosas; según las encuestas más recientes, personajes oscuros y cuestionados siguen encabezando las intenciones de voto. El panorama no se ve muy alentador, todos los factores apuntan a que será la vieja política la gran ganadora de este proceso, salvo que los millones de votantes indecisos quiebren las tendencias observadas en las encuestas más recientes y premien con su voto a candidatos honestos, de reconocido prestigio, ajenas a los intereses políticos tradicionales y comprometidas con Guatemala.

Si mañana los electores favorecen con su voto a los mismos de siempre, partidos políticos y candidatos que solamente buscan el poder para enriquecerse y garantizarse un manto de impunidad, de nada habrá servido este ejercicio democrático y de nada servirá criticar y quejarse de las autoridades que resulten electas si nada cambia en el país. Resulta aterrador pensar que nuevamente resulten electos los arquitectos de este sistema de corrupción, impunidad e injusticia. El llamado que hiciera a la ciudadanía el diario español en su editorial unos días antes de las pasadas elecciones en aquel país, nos viene como anillo al dedo: parafraseando dicho mensaje, “son los ciudadanos mediante su voto los únicos que pueden exigir respuestas, desenmascarar impostores, penalizar a los farsantes… por eso es importante que las elecciones, ese instrumento exclusivo y poderoso de las democracias no terminen por ser inútiles y haciendo inútil el sistema”.