Domingo 17 DE Noviembre DE 2019
Opinión

Tiempos de gloria, extorsiones y amenazas de violencia

Fecha de publicación: 13-06-19
Por: Jose Rubén Zamora

El fiscal Óscar Schaad se vio forzado a salir al extranjero y poner tierra de por medio para garantizar la seguridad de su familia y la suya.

 

El fascismo anda envalentonado, sin pudor, embriagado de poder y de su propio perfume, reviviendo una de sus mejores épocas de gloria, con cinismo y descaro. El régimen utilizó a los supuestos ex PAC para ordeñar al Estado, practicar un clientelismo pocas veces visto y orquestar un fraude con recursos públicos sin precedentes: saquearon unos mil millones de quetzales de los impuestos de los guatemaltecos.

 

No fueron suficientes las comisiones en todas las compras y contrataciones del Estado durante los desastrosos cuatro años de desgobierno de Morales, ni las plazas fantasma, ni el nepotismo sin fronteras. Este periodo no tiene precedentes en nuestra historia. En 2015, cuando creímos ver la luz final del túnel, resultó el foco que nos alumbraba otro túnel todavía más macabro.

 

Ahora se anticipan hechos de violencia, sobre todo, dirigidos hacia operadores de justicia, que simplemente cumplen con su deber. Ellos son excepcionales, tienen coraje y, por eso mismo, resultan especies raras en nuestro medio.

 

Ese el caso del fiscal Óscar Schaad, quien tuvo que salir más corriendo que andando, debido a las amenazas que recibió de los ex oficiales que organizaron la conspiración de los supuestos ex PAC, con el apoyo oficial. Su pecado fue investigar e identificar quiénes eran los susodichos, con sus nombres y apellidos.

 

Al menos muchos guatemaltecos que viven en la marginación y la miseria, además de los funcionarios y los exoficiales extorsionistas al estilo Acevedo, después de muchos años, han tenido Navidades a principios de esta época de lluvias derivado de la extorsión que el régimen le ha hecho al Estado de Guatemala.