Martes 22 DE Octubre DE 2019
Opinión

¿Se consolida la dictadura en Nicaragua?

Fecha de publicación: 24-05-19
Por: editorial

La represión brutal que caracteriza al régimen despótico de los Ortega Murillo en Nicaragua, abanderado del Socialismo del Siglo XXI, ha mostrado nuevamente sus feroces fauces. Efectivamente, el jueves pasado el abogado con doble nacionalidad, nicaragüense y estadounidense, Eddy Montes Praslin, de 57 años, recluido en calidad de preso político en la cárcel La Modelo, situada en Managua, fue asesinado por un custodio que le disparó por la espalda con un AK-47. Morales Praslin hizo el servicio militar en la Marina de los EE. UU., no militaba en política partidista, aunque en 2018 sí apoyó las protestas ciudadanas pacíficas contra la dictadura de los Ortega Murillo en Matagalpa. El domingo 19 de mayo, cientos de nicaragüenses acompañaron el cortejo fúnebre del preso político asesinado, Eddy Montes Praslin, bajo la presencia y el asedio de un fuerte contingente de policías antimotines.

Asimismo, el viernes pasado fue secuestrada por bandas parapoliciales del régimen dictatorial de los Ortega Murillo la líder estudiantil Zayda Hernández, quien estuvo desaparecida del viernes pasado al lunes de esta semana. La desaparición de Hernández fue denunciada por el Secretario General de la OEA, Luis Almagro, lo que posiblemente le salvó la vida. Hernández fue lanzada desde una camioneta en marcha, con las manos atadas y signos de agresión, frente a la Catedral de Managua.

El Asesor de Seguridad del Gobierno de los EE. UU., John Bolton, expresó en su cuenta de Twitter: “Enérgicamente condenamos la muerte de un ciudadano de Estados Unidos a manos de la policía nicaragüense”. Asimismo, indicó que el Gobierno de los EE. UU. responsabiliza directamente al presidente Daniel Ortega, por la represión y violencia contra disidentes y opositores en Nicaragua. “Exigimos justicia para este crimen y aquellos contra el pueblo nicaragüense”, agregó Bolton.

Sin duda, la actitud arrogante y desafiante del régimen dictatorial de Nicolás Maduro, quien, a sangre y fuego y en medio del caos y la penuria de la gente, se mantiene en el poder en Venezuela, ha envalentonado a la dictadura de los Ortega Murillo en Nicaragua, que también se ufana de contar con el respaldo de los regímenes autoritarios de Rusia, China, Cuba e Irán.

Los Ortega Murillo se jactan de que han logrado “pacificar” Nicaragua, indudablemente a base de imponer la “paz de los cementerios”, y rechazan, con arrogancia, las sanciones impuestas por el gobierno estadounidense, así como la reconducción del país por la vía democrática, instada por la comunidad internacional.

En todo caso, el asesinato del ciudadano nicaragüense estadounidense Eddy Montes Praslin se asimila al asesinato del periodista estadounidense de la cadena ABC, Bill Stewart, ocurrido el 20 de junio de 1979, quien fue detenido y ejecutado de un disparo en la cabeza en Managua, por un elemento de las fuerzas armadas del dictador Anastasio Somoza (1967-79), hecho de sangre que fue el detonante del derrocamiento de Somoza (ocurrido el 19 de julio de 1979) por el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), comandado por el actual dictador Daniel Ortega.

“La historia ocurre dos veces: la primera vez como una gran tragedia y la segunda como una miserable farsa”, afirma Karl Marx.