Miércoles 19 DE Junio DE 2019
Opinión

Carta abierta a la APG, Cámara Guatemalteca de Periodismo y periodistas independientes

No es defensa de personas sino de principios.

Fecha de publicación: 24-05-19
Por: Gonzalo Asturias Montenegro

 

La libre emisión del pensamiento (que ampara a todo ciudadano) ha sido ya violada, sin que las entidades de prensa, como la Asociación de Periodistas de Guatemala (APG) o la Cámara Guatemalteca de Periodismo, y los propios periodistas independientes hagan mayor cosa por detener semejante agravio, que perjudica libertades básicas de los ciudadanos, como es la de poder expresarse libremente.

En el pasado, entidades como la APG y los periodistas independientes hicieron una labor increíble para detener los atropellos contra la libre emisión del pensamiento, contra la censura, contra el secuestro, contra las palizas y asesinatos de periodistas por el solo hecho de informar o externar públicamente sus opiniones. Herederos de esas luchas, hoy no deberíamos permitir que le pongan un esparadrapo en la boca a periodistas del diario elPeriódico, como lo están realizando hoy jueces y magistrados, a petición de Sandra Torres, que no quiere que se le roce ni con el pétalo de una rosa, no obstante ser candidata presidencial. Efectivamente, el Presidente de este matutino tiene abiertas varias querellas penales por el solo “delito” de expresar sus opiniones en el medio. También hay una querella abierta contra los editores de investigación, nación, deportes, diseño, cultura, fotografía y la gerente de ventas de elPeriódico. La realidad, que entiende hasta un joven de primaria, es que ninguna ley es superior a la Constitución Política de la República. Esta garantiza la libre emisión del pensamiento, habiendo creado un cauce concreto para la defensa de las personas que se sientan agraviadas. Ahora bien, no es admisible que invocando la Ley de Femicidio, que no es superior a la Constitución, se restrinja la libre emisión del pensamiento, como está ocurriendo ahora, en medio de un mundo de periodistas que son, sobre todo, observadores, salvo excepciones, entre las que menciono, a modo de ejemplo, al colega Mario Antonio Sandoval (expresidente de la APG), a un contundente editorial del diario Prensa Libre y a otras expresiones semejantes, que deberían de seguir y multiplicarse en defensa de la propia Constitución Política de nuestro país y de la propia libertad de prensa.

La jueza Neldy Rodríguez conminó a los citados comunicadores de elPeriódico a no perturbar o intimidar a la demandante, Sandra Torres, o a cualquiera de su familia, ordenando que de hacerlo la Policía Nacional Civil los capture. Esta institución ya notificó anteayer a elPeriódico que haría efectiva la orden judicial, si se persistía en “perturbar” a Sandra Torres, no obstante el hecho de que por ser candidata presidencial está sujeta al escrutinio público.

Como este medio periodístico no se ha dejado atar la manos que teclean la computadora para publicar información y opinión libremente, y como no ha atendido la resolución judicial, abiertamente inconstitucional, están ya hoy los demandados expuestos a ser capturados en cualquier momento, y, como dije arriba, todo por el solo hecho de haber expresado libremente lo que piensan, amparados en la Constitución Política de la República. Lo único que, en este momento detendría la captura, como algo colgado de un hilo, es un Recurso de Amparo presentado ante la Corte Suprema de Justicia. ¡Todo esto es intolerable! ¡La violación a la Constitución está consumada! ¡Los periodistas independientes no pueden quedarse de brazos cruzados! Concretamente, yo invito a las entidades de prensa a que declaren, como se hizo tantas veces en el pasado para proteger la libre emisión del pensamiento, como enemigos de la prensa a la jueza Neldy Vanesa Rodríguez, a los magistrados Rafael Morales, Franc Martínez y Fredy López (quienes ya están siendo investigados por el Ministerio Público), y a todos los juzgadores que están utilizando leyes secundarias para callar a los comunicadores, y, no podría ser de otro modo, también declarar Enemiga de la prensa a la propia Sandra Torres, titiritera mayor, autora intelectual de toda esta trama contra la libertad de prensa; exhorto también a que la APG y la Cámara Guatemalteca de Periodismo inicien una campaña sine die en favor de la libertad de prensa y para detener los atropellos que se están cometiendo hoy en Guatemala en este campo.

Yo invito a todos los colegas editorialistas y columnistas de los distintos diarios (en especial, desde luego, a los de elPeriódico) a que con valentía se sumen a una campaña destinada a demostrar que los periodistas independientes estamos solidarios con los agraviados y que no permitiremos que se sepulte la libre emisión del pensamiento. Igual invitación hago a quienes tienen programas de opinión y de diálogo en los medios electrónicos de comunicación social para que realicen otro tanto, porque más que defender a unas personas concretas defendemos principios, como lo hemos hecho siempre en el pasado.

Sería muy triste que sean entidades extranjeras y periodistas de otros países quienes vengan a defender la libre emisión del pensamiento en Guatemala, porque los comunicadores sociales locales no lo hacen. ¡Solo eso nos faltaba!

Yo que cuando ingresé a la APG, hace ya muchas décadas, juré defender la libertad de prensa, estoy hoy cumpliendo mi juramento, al igual que como cuando fui vocal primero y luego Presidente de esta entidad de prensa, y en los medios periodísticos en los que trabajé y que dirigí.

Como la violación a la libre emisión del pensamiento está consumada, solo queda abrir una campaña masiva de protesta y condena, o quedarnos con los brazos cruzados, viendo para otra parte, esperando el día en el que también a nosotros nos corten la cabeza con la guillotina, pero no injustamente como ocurrió con Tomás Moro, sino merecidamente por ser insensatos, timoratos y mediocres.