Miércoles 19 DE Junio DE 2019
Opinión

Los intolerantes no amagan

Fecha de publicación: 23-05-19
Por: editorial

Los intolerantes no soportan la libertad de prensa. Son alérgicos a la crítica, al cuestionamiento, a la información plural y, en fin, al libre juego de opiniones. Por tanto, siempre están al acecho y al ataque contra los periodistas y comunicadores, con el propósito de acallarlos, someterlos, cooptarlos, perseguirlos y destruirlos.

Los intolerantes son, pues, enemigos de la libertad de expresión de ideas. No están dispuestos a debatir, discutir, dialogar o transigir, sino que su impronta es la imposición, la censura y la represión intimidatoria o coactiva. Al efecto, se valen de todo tipo de maniobras, influencias, condicionamientos y alianzas, tales como la amenaza, la coacción, la persecución judicial, la agresión física y psicológica, el encarcelamiento, la tortura, el despojo, el secuestro y el asesinato.

En la actualidad, estamos viviendo una época en que los poderosos antidemocráticos, con absoluto cinismo, atacan a quienes se atreven a opinar, decir la verdad y denunciar los hechos. En países cercanos al nuestro, como en Venezuela, Cuba y Nicaragua, observamos impávidos e impotentes cómo los regímenes políticos intolerantes y abusivos que imperan en dichos países reprimen brutalmente a la disidencia y la oposición. Recurren, con absoluta desfachatez y descaro, a la canallada, al secuestro, a la tortura, el confinamiento y al asesinato. Controlan los medios de comunicación, censuran a la prensa independiente, recurren a la propaganda demagógica, se valen del clientelismo político a base de un ejército de necesitados, arman a milicianos mercenarios para que hostiguen y ataquen a disidentes y opositores, hambrean a la población, así como promueven que los inconformes abandonen el territorio nacional.

En Guatemala, hemos padecido y sufrido regímenes opresivos e intolerantes, que no respetaron la libertad de prensa y, más bien, se ensañaron contra los periodistas y opositores. Siempre se habla de las dictaduras del pasado presididas por Manuel Estrada Cabrera (1898-1920) y Jorge Ubico
(1931-44). Sin embargo, no pueden omitirse los regímenes militaristas de Carlos Arana (1970-4), Romeo Lucas (1978-82) y Efraín Ríos Montt (1982-3), entre otros. Empero, desde la apertura política de 1985 también ha habido regímenes intolerantes y abusivos, eso sí autoproclamados democráticos con ostentación y demagogia como los de Jorge Serrano (1991-3), Álvaro Arzú (1996-2000), Alfonso Portillo (2000-4), Álvaro Colom (2008-12) y Otto Pérez (2012-5), entre otros.

En elPeriódico hemos vivido los despropósitos y ataques de gobernantes abusivos e intolerantes desde su fundación (6 de noviembre de 1996), a saber: Bajo el régimen de Serrano, se orquestaron ataques intimidatorios que terminaron en absoluta censura a la prensa; durante el régimen de Arzú, se articuló un boicot de anunciantes; bajo el régimen de Portillo, se articuló el allanamiento de la residencia del periodista Jose Rubén Zamora, así como el secuestro y vejación de él y su familia; durante el régimen de Colom, se produjo el secuestro del periodista Zamora y su abandono, dándolo por muerto, en un terreno baldío; y bajo el régimen de Pérez, se promovieron ataques cibernéticos, así como denuncias penales por la comisión del delito de violencia contra la mujer (incorporado en la Ley contra el Femicidio y Otras Formas de Violencia contra la Mujer) de parte de la ex vicepresidenta Roxana Baldetti.

Actualmente, la presidenciable Sandra Torres, quien cogobernó con su exmarido Álvaro Colom (2008-12), ante la publicación de informaciones que le afectan o perjudican, también ha accionado contra periodistas de elPeriódico por la supuesta comisión del delito de violencia contra la mujer, haciendo caso omiso de las regulaciones vigentes sobre libertad de emisión del pensamiento, para silenciarlos y encarcelarlos, igual que Baldetti, con quien, por cierto, guarda gran similitud. Si bien Torres hizo un mea culpa “políticamente correcto” y prometió renunciar a la “criminalización de la libertad de prensa”, a raíz de que trascendieron a la opinión pública las cinco causas penales iniciadas por ella contra periodistas de elPeriódico, el hostigamiento judicial continúa, impidiéndoles con ello cumplir con su trabajo de informar.