Jueves 17 DE Octubre DE 2019
Opinión

¿Quién es Thelma Cabrera?

La lucha de Thelma responde a la ausencia del Estado guatemalteco.

Fecha de publicación: 20-05-19
Por: Marcela Gereda

 

La semana pasada dijo Thelma Aldana: “si no puedo participar yo, me gustaría ver ganar a Thelma Cabrera, que está luchando contra un sistema machista, racista y clasista”.

La historia de Thelma Cabrera es la de muchas personas en este país: de familia maya mam, de la costa sur, su infancia estuvo marcada por la marginación, por trabajar descalza cortando café junto a sus hermanas y su madre en las fincas de la boca costa de Guatemala, con salarios injustos. Hija de madre analfabeta y padre albañil. Dadas las carencias de oportunidades laborales y educativas algunos de sus familiares son migrantes. Cuenta Thelma que ella recuerda cómo al llegar al lugar donde se pesaba el café que ellas cortaban, el caporal o encargado de pagar les hacía trampa, no les daba el dinero que les correspondía.

Su infancia es la historia de niñez también de las grandes mayorías, de esos campesinos invisibles al poder, que no viven, sino sobreviven. Los históricamente excluidos. Los borrados por el Estado. Los que viven al margen de la ladera, y a un costado de la vida. Los enviados a las orillas. Malviviendo, mal comiendo, sobreviviendo siempre al borde, al filo de la existencia. Ella, desde un coraje descomunal empezó a cuestionar ¿por qué somos pobres? “No es la voluntad de Dios, no es porque no trabajemos, si desde las cuatro de la mañana estamos trabajando, entonces por qué esta pobreza”, se preguntaba Thelma. En la escuela se sintió discriminada por las carencias económicas y por ir descalza. Thelma sentía que vivir en esa pobreza era parte de una injusticia. Esa exclusión y soledad le forjaron una consciencia y una fuerza interior para organizarse y hacer de la lucha contra la injusticia su cotidianidad.

Desde una sabiduría poco común Thelma supo convertir todo ese dolor en fuerza para luchar por dignificar la vida, luchar por la justicia social: por un país con oportunidades laborales y educativas para todos. Así se convirtió en activista desde su temprana juventud. Viaja por todo el país compartiendo e intercambiando experiencias con campesinos y líderes campesinos, elaborando juntos propuestas para convertirlas en política de la dignidad y la justicia.

El poder les ha denominado “terroristas”, “bochincheros”, “analfabetas”. Ellos más bien se ven a sí mismos como defensores de derechos humanos y luchadores sociales. La lucha de Thelma responde a la ausencia del Estado guatemalteco. Responde también a la manera en que se fundó el Estado desde una elite criolla que nunca incluyó a los indígenas y campesinos y a cómo ese Estado ha servido para defender los intereses de una minoría y no de el bien común de las mayorías.

Thelma desde su experiencia vital ve que hay una necesidad histórica de fundar un nuevo Estado de todos y para todos. Es por ello que el Movimiento para la Liberación de los Pueblos (MLP) llama a llevar a cabo una Asamblea Popular plurinacional como vehículo para nuevas relaciones entre nosotros y con la naturaleza para establecer como eje rector de nuestra vida la filosofía del Buen Vivir.

Por primera vez en nuestra historia, un partido popular y campesino surge de un comité popular con una visión incluyente de las relaciones sociales, la economía, la política y la cultura, y nos cohesiona a todos en el trabajo, la dignidad y las autonomías plurinacionales.

Thelma es una mujer líder de fuerza extraordinaria y liderazgo profundo. Ha luchado toda su vida por los derechos humanos, la paz, las relaciones entre etnias y culturas, la igualdad de género, los derechos de los niños y jóvenes, los derechos de las mujeres, la justicia social y contra la pobreza. Su vida es un ejemplo de coherencia, fuerza y tenacidad. Y su candidatura a la presidencia, es la esperanza de que un nuevo pacto social y político es posible. Thelma come tortillas y extraña a sus familiares migrantes, sus acciones acuerpan la lucha de los invisibles, de los que viven al filo de la existencia.