Sábado 14 DE Septiembre DE 2019
Opinión

Elecciones y programas

En los programas de nuestros candidatos ni siquiera se menciona cómo se solucionará, el probablemente nuestro mayor problema, el exagerado crecimiento de la población.

Fecha de publicación: 18-05-19
Por: Jaime Francisco Arimany Ruiz

La población guatemalteca está teniendo la experiencia de enfrentarse a unas elecciones para funcionarios de gobierno con nuevas condiciones y reglas, lo cual causa zozobra y preocupación ya que, por ejemplo, es evidente que las nuevas disposiciones, como lo es la de poner limitaciones de los fondos de campaña, favorece a quien ha realizado propaganda sin control, desde tiempo atrás, en algunos casos años.

La interferencia judicial, que no aplica la justicia de la misma manera a los candidatos en su actuar, es otro de los factores que afectan las campañas electorales, al favorecer a unos más que a otros.

No llegan a los electores los programas de trabajo para los diferentes Ministerios y si existen, es una información muy difícil de encontrar; debería ser obligatorio subirlas a Internet. Los programas que se presentan son de imagen, sin el contenido de los objetivos a alcanzar y de las acciones para obtener dichos fines. Por ello tampoco existe para la población el conocimiento de cuáles son las metas, los costos y los tiempos para lograrlas.

Hace varios años, en una reunión del Comité de Conalfa, critiqué el hecho de que no se conocían los programas de acción del Ministerio y sus objetivos, una viceministra dijo sí, tenemos un programa de veinte años, entonces pregunté, ¿Cuáles son las metas para este año? Sencillamente, no me contestó.

Es muy fácil decir que se tienen programas, pero estos deben ser explícitos y públicos, incluyendo la información de la situación actual, las acciones a seguir, lo que se espera obtener el primer año y los resultados esperados en los años siguientes. Al terminar cada año, deben publicarse los estudios correspondientes, materiales y financieros, cotejándose los resultados con la propuesta, realizar los ajustes con los resultados y presentarlos con las acciones que se realizarán el siguiente año,
señalando logros que se espera obtener.

Como la mayoría de nuestra población no tiene preparación académica, no se preocupan en hacer públicos los programas con sus metas. Hace unos meses miré en TV un programa de campaña preparado por el actual presidente electo de El Salvador. Presentó un video de un tren de alta velocidad para unir dos ciudades y un sistema ferroviario que incluía a los países vecinos. Pero no vi en el mismo, su importancia en el desarrollo económico del país, la presentación, no contenía los costos y retornos de la inversión, ni presentaba los problemas que tendría que resolver, como el saber si los gobiernos vecinos, que cambian cada cuatro años, estarían dispuestos a
participar en dichos proyectos.

En los programas de nuestros candidatos ni siquiera se menciona cómo se solucionará, el probablemente nuestro mayor problema, el exagerado crecimiento de la población, cuya magnitud aún no conocemos, porque a pesar de vivir en un siglo de alta tecnología, no se tienen los resultados del último censo.

Si la población se incrementa el dos por ciento se duplica cada 35 años, el tres por ciento cada 23.5 años, es probable que sea alrededor del 2.5 por ciento, ello quiere decir: se duplica cada 28 años. Lo cual indica que para mantener el nivel de miseria en que viven millones de guatemaltecos, se necesitaría tener cada 28 años el doble de todos los activos que tenemos: casas, escuelas, hospitales, alimentos, agua, carreteras, etcétera; pero señores, la tierra agrícola no crece, actualmente aumenta destruyendo recursos naturales, como son los bosques, pero llegará un momento en que ya no habrá tierra para agregar.