Sábado 21 DE Septiembre DE 2019
Opinión

Negro futuro nos espera

Si hoy quieren amordazar a los medios de comunicación y a los periodistas, imaginemos cómo será después si uno de tantos aprendices de dictador llega al poder.

Fecha de publicación: 16-05-19
Por: Miguel Ángel Albizures

 

La reñida decisión de los magistrados de la Corte de Constitucionalidad, le cierra el paso a una de las candidatas ideales para los veteranos militares, para los de Fundaterror y de todos aquellos que anhelan una vuelta al pasado tenebroso que costó tantas vidas al país, pero apenas se trata de una candidatura, pues quedan muchos candidatos que lo único que los diferencia es el partido que los inscribió, pero no sus negras intenciones al llegar al poder.

Ya se ha dicho hasta la saciedad que este es uno de los procesos electorales más complejos que se ha dado en la historia política de Guatemala, no solo por la cantidad de candidatos y partidos, sino porque varios de ellos son desconocidos que aspiran a la presidencia y los intereses que la mayoría representan: Intereses oligárquicos, de militares, del narcotráfico y del crimen organizado. Son contados con los dedos, quienes representan más los intereses del pueblo y del país, pero desgraciadamente van separados porque cada quien se siente con el respaldo suficiente para llegar al poder, pero que en la práctica uno le resta votos al otro para dejar libre el camino a la derecha y extrema derecha criminal, fascista y electorera.

Todos le piden al pueblo que abra bien los ojos, que se fije detenidamente por quién va a depositar su voto, pero la verdad es que los tiene bien abiertos, sorprendido de lo que ve, del negro horizonte y del futuro que nos espera, pues lo poco que se ha avanzado en el sistema de justicia, iría en retroceso, continuarán implementando leyes que favorezcan los intereses de la oligarquía, aumentando los efectivos militares y su presupuesto, restringiendo derechos ciudadanos y por supuesto dándole alas al pacto de corruptos y fortaleciendo no solo un Estado de las mafias, sino de los fascistas para que arremetan contra todos aquellos que aspiran a construir la democracia y el Estado de derecho.

Si hoy quieren amordazar a los medios de comunicación y a los periodistas, imaginemos cómo será después si uno de tantos aprendices de dictador llega al poder. Si hoy los altos jefes militares gozan de lisonjas y beneficios por “sus servicios a la patria” que esquilmaron sin consideración alguna, imaginemos lo que harán si otro de los serviles llega al poder y si el Congreso sigue ocupado por una mayoría de parásitos que no tienen una pizca de vergüenza para extender la mano, recibir los sobornos y levantarla aprobando leyes que atentan contra la democracia y los legítimos derechos del pueblo. En un artículo que publiqué hace dos años decía: “Hemos llegado a un punto tan delicado, que dificulta distinguir a un miembro pleno de las mafias, de uno que en el pleno del Congreso alza la voz y habla hasta por los codos”, por suerte, ya hay varios candidatos a ir a parar a la cárcel para que paguen sus fechorías. Ojalá y así sea.