Domingo 20 DE Octubre DE 2019
Opinión

“Encuentra tu pasión” es un terrible consejo

La gente supone que sus particulares intereses simplemente deben ser encontrados y que una vez descubiertos los hallarán en una forma completamente desarrollada, lo cual es absurdo”.

Fecha de publicación: 13-05-19
Por: Luis Fernando Cáceres

 

Hace algunas semanas, en este espacio, publiqué una nota titulada Encontrar o Crear en ella explicaba parte de las ideas de Dave Isay, fundador de Story Corps, quien plantea que “Encontrar su propósito de vida no es algo pasivo, en otras palabras, uno no solo encuentra su llamado, uno pelea por él”. Isay acá se refiere a que hay que pelear por construirlo mucho más que por encontrarlo.

La pasión por una actividad no solo no se encuentra, sino que además permuta en el tiempo. Terri Trespicio presenta una muy clara analogía: “La pasión son los maderos que crean fuego al frotarlos”. Me parece adecuada porque los palos se consumirán en el fuego que crearon y, además, un set nuevo de palillos tendrá la misma capacidad de generar un nuevo fuego. La vida es cambiante, la capacidad de reinventarse a lo largo del camino es la medida en que lograremos mantenernos vigentes y relevantes.

Una de las peores falencias del movimiento que promueve la noción de que la pasión se encuentra está precisamente en la forma de plantear el origen. Bajo la concepción que llama a encontrar una actividad que nos apasione cabe la creencia de que al dar con esta tan ansiada actividad seremos muy buenos, prácticamente naturales, para realizarla y esto dista mucho de la realidad. La gente que ha encontrado una actividad por la que siente emociones profundas lo ha hecho al exponerse a diferentes experiencias y, al encontrar una que les llama la atención, han trabajado durísimo para volverse buenas en ella. El gusto por ejecutarla es lo que las mantiene trabajando arduamente para perfeccionar las técnicas necesarias.

Paul O’Keefe, profesor de psicología en Yale, lo pone de esta forma: “la gente supone que sus particulares intereses o pasiones necesitan simplemente ser encontradas o reveladas y que una vez descubiertas las hallarán en una forma completamente desarrollada, lo cual es absurdo”.

El Dr. O’Keefe es parte del equipo que publicó un estudio que examinó dos diferentes teorías de interés y cómo ellas impactan a diferentes tipos de personas (https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/30188804).

La primera teoría, la fija, presupone que nuestros intereses son relativamente sostenidos y no experimentan cambios, mientras que la otra, la teoría de crecimiento, sugiere que nuestros intereses son desarrollados en el tiempo y no son necesariamente innatos a nuestra personalidad.

El resultado del estudio encontró que, las personas que se desenvuelven bajo una visión fija de intereses son menos propensas a anticipar dificultades al desarrollar nuevos intereses y pierden interés en nuevas actividades más rápido que las personas que favorecen la teoría del crecimiento.

Para ser realmente buenos en cualquier actividad, sin embargo, debemos saber cómo lidiar con las dificultades del proceso de aprendizaje. Mientras mejores nos volvemos más disfrutamos de una actividad específica.

El Dr. O’Keefe plantea que es necesario entender esta naturaleza de desarrollo para entender que las pasiones se ejecutan más que se encuentran. Deberíamos aconsejar entonces: mantente abierto, buscando nuevas experiencias y trabaja conscientemente en crecer y mejorar.