Martes 15 DE Octubre DE 2019
Opinión

Momento para desplazar a las mafias

En estos momentos, no hay programa ni inversión qué alcance o sea capaz de detener a los hombres, mujeres, jóvenes y niños que sueñan con vivir en EE. UU.

Fecha de publicación: 11-05-19
Por: Irma A. Velásquez Nimatuj

 

Las autoridades de Estados Unidos tienen en bandeja la posibilidad de enfrentar la migración guatemalteca con estrategias concretas, viables y de largo plazo. En este momento, ha quedado evidenciado la relación política y orgánica que existía entre el candidato presidencial del partido UCN Mario Estrada con el presidente Jimmy Morales, algunos ministros, instituciones y personajes nacionales, todos integrantes del pacto de corruptos, con el negocio transnacional de las drogas. Por lo tanto, este es un gobierno derrotado que ya no logrará levantarse.

Las evidencias de que Morales colocó el Estado al servicio del narcotráfico están grabadas, frente a esto, lo que procede es presionar para que el propio sistema electoral no permita la participación de personajes ligados a estos y otros delitos en las elecciones generales del 16 de junio. De no lograrse seremos testigos de cómo Guatemala seguirá desmoronándose. Para los ciudadanos que no están al servicio de estos poderes paralelos, la única vía de escape será migrar, mientras que los sectores que trabajan en estas estructuras tendrán el camino libre para concentrarse en ampliar y consolidar sus espacios de trabajo. Esto significará una sofisticación de los mecanismos para trasladar la mercancía por vías legales e ilegales y transparentar las ganancias, haciéndose más fuertes. El precio por erradicar estas estructuras criminales a futuro implicará un alto costo en vidas humanas.

En el marco internacional Estados Unidos es responsable de haber creado y sostenido el monstruo que se ha enquistado en las estructuras de la nación guatemalteca, por ende, es responsable indirecto de que las personas estén saliendo masivamente de sus comunidades como nunca antes. Ni siquiera durante el conflicto armado interno se desplazó a tantos miles de personas diariamente por un periodo tan largo de tiempo, como hoy lo están haciendo desde los cuatro puntos cardinales del país.

En estos momentos, no hay programa ni inversión qué alcance o sea capaz de detener a los hombres, mujeres, jóvenes y niños que sueñan con vivir en EE. UU., por eso, ni la violencia los detendrá. La ausencia del Estado es tan aguda que al no tener nada, los ciudadanos están dispuestos a arriesgar la vida, que es lo único que les queda.