Domingo 26 DE Mayo DE 2019
Opinión

En el Día de la Madre

No celebremos la repugnancia, ni la violencia.

Fecha de publicación: 10-05-19

 

Cada Día de la madre, suelo encontrar alusiones abundantes a las madres sacrificadas. Y pienso… ¿Es a sacrificio a lo que se refieren? Por ejemplo, si una madre deja de comer para darle alimentos a sus hijos, ¿se sacrifica?

La creencia general es que sí; que si una madre deja de ir al cine con sus amigas para quedarse a cuidar a su hijo, eso es un sacrificio. Que si deja de hacer cosas que hacía antes para luego tener plata con qué mandar a su hijo a la universidad, eso es sacrificio y tal.

Empero, un sacrificio es una acción a la que uno se sujeta con repugnancia, o sujetarse con resignación a una cosa violenta. Es abnegación, que a su vez es renunciar uno a sus intereses y a sus valoraciones. Hay sacrificio, por ejemplo, cuando uno entrega algo de más valor (para uno), a cambio de algo de menos valor (para uno). Ahora bien, si la madre valora (ama, respeta y admira) al hijo y deja de comer por él, o deja de ir al cine, por él, ¿cuál es el sacrificio? Si la madre valora y se interesa por su hijo más que por el cine, por decir algo; ¿dónde está la abnegación?

Es evidente, en aquellos casos, que la madre cambia algo que valora (comer, o ir al cine), por algo que valora más (su hijo). No hay repugnancia, ni resignación frente a la violencia. ¡Al contrario!

Claro que otro es el caso si se diera el uso de violencia; es decir, si la madre fuera obligada a cuidar a un hijo que no quiere, que no ama, que no respeta, que no admira. Entonces sí habría sacrificio, porque hay uso de la fuerza, o amenaza de violencia. Y claro, ese no es el tipo de relación que admiramos entre una madre y su hijo (o al revés).

En este Día de la Madre, no celebremos el sacrificio, la repugnancia, ni la violencia. Por mi parte, celebro a mi madre; cuyo amor, gozo por la vida, generosidad y buen juicio han estado a mi lado tanto en los días de fiesta, como en los días adversos. Gracias, Nora, por haberme valorado, y por nunca haber considerado la posibilidad de que yo fuera objeto de tu sacrificio. “¡Lehaim!”

Y de paso a los lectores les recomiendo que “googleen” y lean Capitalism created modern motherhood.

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