Jueves 20 DE Junio DE 2019
Opinión

Cocinado

 

 

Fecha de publicación: 07-05-19
Por: Jose Rubén Zamora

Mario Estrada, además de jugar un papel de operador entre el narcotráfico y la cleptopolítica, formaba parte de la estructura de wash de Marllorie Chacón, junto a Lainfiesta, Samayoa, Luna y Espina. Estrada es uno de los pececillos que entregó la Reina del Sur a la DEA, entre otros grandes y medianos feroces depredadores.

En manos de la DEA y bajo supuestas instrucciones del Cartel de Sinaloa, Estrada realizó dos operaciones quirúrgicas: logró que la seguridad del Estado protegiera y cuidara los importantes cargamentos de drogas de dos aeronaves, una de ellas un Jet, que el 3 de abril aterrizaron sin problemas en el territorio nacional, específicamente en Sipacate, Escuintla, y en Manchón Guamuchal, Retalhuleu, como prueba piloto, para mostrar que contaba con el propio Estado de Guatemala para garantizar el trasiego eficaz de drogas.

Luego emboscó al presidente Morales y a otros funcionarios y diputados, invitándolos a su hacienda Santa Fe, en Jalapa, con la presencia de dos agentes encubiertos de la DEA, para conversar sobre el potencial y las perspectivas de Guatemala en el negocio del polvo blanco que no es harina, si se lograban establecer acuerdos y compromisos beneficiosos para las partes. El presidente Morales está cocinado.

Amor con amor se paga

El 18 de marzo de 2019, el juez Víctor Manuel Cruz Rivera emitió y giró una orden de captura contra Thelma Aldana. La semana siguiente, la SAAS, por orden de su Secretario, con conocimiento del Sub-secretario y el Director de Asuntos Internos, entregaron una camioneta Fortuner, blindada, color negro, placas P-472FTT, con una valija de buen tamaño, con contenido desconocido, pero que causa suspicacias, a la Policía Nacional, específicamente, al agente de la Policía Nacional Civil José Carreto Miranda, DPI No. 2346 37226 1101, con oficio de la PNC, que decía que dicho vehículo era para el juez Víctor Cruz. La entrega del auto tuvo lugar en Casa Presidencial. El agente llegó a las 18:20 horas y salió a las 18:27 con la Fortuner negra, blindada, para “proteger” al juez.

Es evidente que el Presidente y sus principales consejeros y nodrizas fueron los titiriteros de los sucedido: del chicote y la zanahoria.