Domingo 22 DE Septiembre DE 2019
Opinión

Yo no fui, fue Teté

Ofertar aeropuertos, aduanas y plazas en ministerios de seguridad.

Fecha de publicación: 24-04-19
Por: Miguel Ángel Sandoval

 

El asunto de las vinculaciones con el narco se parece al dicho popular. Es que nadie asume que tiene vínculos con el narco. Aunque tengan empresas de cartón o construyan elefantes blancos como lavandería, Detrás de todo, los gringos, estupendos consumidores de droga que la han declarado negocio ilícito mientras abren su mercado. Grave situación para nuestro proceso electoral y en general, para nuestro devastado país. Mientras tanto, todos voltean a ver para otro lado.

Desde hace muchos años se dice en reuniones sociales, en chismes de café, que el narco está creciendo en el país. Hay incluso revistas especializadas que dan cuenta del crecimiento pasmoso del negocio, pero todo queda en eso. Finalmente como son revistas electrónicas que no llegan al gran público, pues deja a las instituciones encargadas de velar por este tipo de temas, indiferentes.

Hace unos 4 o 5 procesos electorales, el rumor decía que se sospechaba que algún candidato pudiera tener algo de apoyo del narco. Se mantenía la negativa sobre ese asunto y en apariencia, no había problemas mayores. La historia continuó y más adelante se tenía la certeza que casi todos tenían algún vínculo con esa actividad ilícita. Esto fue con los candidatos presidenciales, pero luego nos dimos cuenta que alcaldes o diputados hacían fila para tener entrevistas con los poderosos señores para solicitar una ayuda, a cambio de favores, claro está.

En los departamentos la relación con los señores de los desfiles hípicos es algo normal, son compadres por aquí y por allá, tienen clínicas, apoyan las ferias, crean empleo, asfaltan alguna calle, invitan rondas de trago en bares, eligen a las reinas, construyen estadios de fut o apoyan al equipo del pueblo, etcétera. Se fue gradualmente generando una especie de simbiosis. Ante la ausencia de estructuras del Estado, el narco hizo lo que bien entendió. Es la historia.

Pero las acusaciones de EE. UU. contra Mario Estrada son sencillamente de escándalo. No es posible que se negocie puertos, aeropuertos, aduanas y plazas en ministerios de seguridad. Es el colmo. Aunque lo más grave es que en una institución como el Ejército no se dan plazas, de donde uno supone que ya hay oficiales preparados en el oficio y solo a la espera de una promoción. Y todo por un partido sin ninguna opción de gobierno. Uno se pregunta ¿Cuál será el nivel de negociación si un partido tiene opción de hacer gobierno?

Mientras tanto, los partidos dicen en coro que nadie cree, “yo no fui, fue Teté”.