Domingo 22 DE Septiembre DE 2019
Opinión

El rincón de Casandra

Assange: años después.

Fecha de publicación: 24-04-19
Por: Jacques Seidner

 

Lo que no logró hace años la administración norteamericana con todos sus medios legales y coercitivos a su disposición, estuvieron a punto de lograrlo entonces dos mujeres desencantadas por los servicios íntimos proveídos por Julian Assange fundador del indiscreto WikiLeaks que fuera acusado por estas de violación ante la justicia sueca.

El hacker libertario fue a la capital sueca el 11 de agosto del 2010 invitado como orador a un seminario sobre el papel de los medios en los conflictos.

Y aquí aparece Anna Ardin mujer de 30 años, una militante feminista que logró contactarse con Assange durante el seminario lo que los llevó sin antesala a una noche de intimidad. El asunto no resultó como lo esperaba ella ya que más tarde según lo declaró ante el juez, su relación nocturna con Assange fue además de escabrosa, insatisfactoria.

Y aconteció entonces que otra mujer aparecería en escena. Una joven de 20 años, que se fijó en Assange desde el inicio del seminario.

Se trataba de Sofía Wallen, la que se acercó al hacker, con quien entabló contacto. Él –seductor inveterado– volvió a flirtear, y ella se sintió halagada: “Era obvio que me estaba seduciendo” según declaró ella más tarde, habiendo sucedido lo que se debía esperar de tal encuentro: una noche de placer entre ambos.

Sofía a pesar de haber estado anuente y haber pasado largas horas agradables con Assange –según ella lo admitió– terminó sin embargo inquieta y molesta por la constante negativa de su compañero de proveerla con la protección sexual adecuada. Terminado el retozo, Sofía llama a Anna a quien conocía con anterioridad y le contó lo acontecido. Ambas mujeres se reúnen, “comparan notas” y les queda más que claro que Assange es un hombre egoísta y tan calculador como lo fuera en su tiempo Casanova.

Entonces surge la venganza. El 20 de agosto acuden ambas mujeres a la comisaría y ponen la denuncia por delitos sexuales.

Tras oír la declaración, “la oficial” que las atendía acusa a Assange de violación de Sofía y únicamente de acoso sexual hacia la Ardin conocida esta de los tribunales por denuncias similares anteriores y frecuentes. “En ambos casos la relación fue consensuada al principio, pero luego se convirtió en un abuso”, declaró Anna para defender sus denuncias y quizás también ocultar su decepción amorosa…

Hoy Assange vuelve a ser noticia internacional al haber sido después de nueve años de asilo, expulsado de la Embajada de Ecuador en Londres y apresado por las fuerzas de seguridad inglesas. Ante dos demandas de extradición, la norteamericana –asunto WikiLeaks– y la sueca –violación–, es de preguntarse a qué acuerdos llegarán estos demandantes: ¿Renunciará la justicia sueca al gentilmente cederle su derecho prioritario a la administración estadounidense?

Sea lo que fuere Assange está lejos de salir de su laberinto.