Domingo 26 DE Mayo DE 2019
Opinión

La criminalization de Abelino Chub Caal 

 

 

 

Fecha de publicación: 19-04-19

El líder q’eqchi’ Abelino Chub Caal ha acompañado a más de 25 comunidades en la Sierra Santa Cruz, departamento de Izabal, defendiendo los territorios físicos, naturales, culturales y espirituales que han estado amenazados por empresas extractivistas, siendo una de las más poderosas una compañía de níquel.  A nivel nacional, Abelino es un dirigente que proviene de las bases indígenas olvidadas y que han sobrevivido en medio de la extrema pobreza y el constante despojo de sus medios de vida, precisamente, de ese entorno nació su conciencia, su lucha y la decisión de estar al lado de las comunidades, participando en los movimientos indígenas, en la Asamblea Social y Popular y en espacios de defensa del río Polochic y en contra del desvío del río Cahabón.  Esta opción de vida ha colocado a Abelino en enfrentamiento con representantes de empresas, finqueros,  alcaldes, gobernadores y en contra del mismo sistema de justicia.  Y aún sabiendo el riesgo, él se negó a renunciar a su lucha .

 

Por su trabajo como defensor y promotor, Abelino ha estado en la mira de quienes tienen el poder, logrando capturarlo el 4 de febrero de 2017 al acusarlo de los delitos de usurpación agravada, incendio y asociación ilícita, ocurridos el 7 de agosto de 2016, en la Finca Plan Grande, de la empresa Inversiones Cobra, S.A. y CX S.A., en el municipio de El Estor, departamento de Izabal.

 

A pesar que el Ministerio Público no  pudo probar la presencia de Abelino en el lugar, fecha y hora en que ocurrieron los supuestos hechos, lo han mantenido en prisión desde su detención, esto a pesar que el mismo MP pidió el sobreseimiento del caso.  Sin embargo, el juez Aníbal Arteaga, del juzgado de Izabal, se negó a cerrar la persecución y lo envío a juicio.  Precisamente, el próximo lunes 22, a pesar de que pudo haberse resulto en primera instancia, se inicia el juicio contra este defensor de derechos humanos, en el  juzgado de Mayor Riesgo A.  Esto evidencia que la estrategia de las compañías es recargar el colapsado sistema de justicia y desviar la atención, porque la población q’eqchi’ reclama,  como propia, la tierra en donde ocurrieron los hechos.