Lunes 16 DE Septiembre DE 2019
Opinión

El caso Fénix con los fondos del IGSS

El dinero todo lo arregla. Eclesiastés, 10:19

Fecha de publicación: 17-04-19
Por: Edgar Balsells

 

El recientemente divulgado por el Ministerio Público caso Fénix refleja cómo a principios de siglo se dieron todos esos juegos para sencillamente pepenarse de dineros y tierras, usando incluso infraestructuras institucionales de la extinta Fonapaz, de Contierra y malversando fondos de la seguridad social.

En 1992 un ingeniero de nombre Ezequiel López Sarceño realizó un plano a la Agropecuaria Chajul, S.A. a la que luego le son arrebatadas sus tierras, gracias a un litigio interpuesto por el abogado Francisco Palomo, muy allegado al gobierno del FRG, quien intercede a favor de su patrocinada, denominada agropecuaria Nabalijá, S.A. que hizo complejas operaciones de lavado de dinero tomando ventaja que estaba aposentada, nada más y nada menos que en las Bahamas a través de una empresa Offshore, de nombre Jekyll Properties, S.A. El primer adquiriente de Jekyll fue precisamente el abogado Palomo, quien denunció por usurpación a los campesinos de Agropecuaria Chajul, S.A.

El MP en sus investigaciones detectó que las personas que intervinieron para que Fonapaz comprara las tierras a Nabalijá, S.A. fueron las mismas que luego constituyeron todo el entramado de vehículos mercantiles y financieros que luego lavaran el dinero con fondos del IGSS, según las nuevas acusaciones en contra de exdirectivos de tal institución y de Gustavo Herrera que hoy ve tranquilo todo lo que sucede desde su dorado exilio en Nicaragua, amparado por el “sandinista” Ortega.

La operación Fénix representa toda una cooptación del IGSS por el extinto FRG que hoy pretende resurgir precisamente como Ave Fénix a través de otro partido que agrupa a las mismas huestes de esos tiempos, aun cuando hay tránsfugas importantes que sobreviven en otros partidos gracias a los tentáculos legales y electorales de la rancia clase política guatemalteca.

Para la historia desfilan allí en la página del Ministerio Público todos esos caciques de la Alta Verapaz que tienen sumido al departamento en la más deplorable pobreza, a pesar de su riqueza natural y su sorprendente legado cultural. Allí están los Wohlers, los Herrera y demás, cuyas operaciones nefastas fueron alertadas por este escribiente en un estudio elaborado para la DIGI (Dirección General de Investigación) de la Usac, que titulé: Construyendo una crisis: perspectivas y riesgos de quiebra: privatización de los servicios del IGSS y apropiamiento de sus activos. Todo lector acucioso lo puede indagar en los resultados de dicha investigación.
L
laman la atención las resoluciones que se emitieron en el IGSS para impulsar la corrupta operación. Por ejemplo en el Acuerdo Número 1086 la Junta Directiva de su tiempo promulga el Reglamento de inversión de fondos de reserva técnica que permite inversiones en valores emitidos por Fideicomisos, siendo que el fideicomiso de la operación de nombre Fiprodeso está actualmente en litigio en el Banco Promérica, luego de venir del Banco UNO en donde los ejecutivos de ese tiempo siguen siendo investigados por su irresponsabilidad en el resguardo y manejo de la operación.

Y pensar que todo esto estaba destinado a una noble operación de dotar de vivienda a los afiliados, bajo la condición que el Instituto (IGSS) adquiriera la calidad de Fideicomitente Adherente Inversionista. Y allí están las firmas de gente obtusa y aprovechada como Jorge Mario Nufio Vela, un notable “libertario” de esos tiempos, y de otros que simplemente acuerparon.