Lunes 22 DE Abril DE 2019
Opinión

Democracia para todos

Llegó la hora de la liberación de los pueblos.

— Marcela Gereda

¿Votar?, ¿no votar?, ¿votar nulo? ¿Es este realmente el dilema?, ¿construir ciudadanía participando en el proceso electoral?, ¿O al contrario, patear el tablero? ¿son las elecciones un show mediático?, ¿una gran puesta en escena para que todo siga igual?

Todos estamos de acuerdo en un punto: Guatemala necesita radicalizar su escasa e ilusoria democracia, volverla palpable. En lo que no parecemos ponernos de acuerdo es cómo radicalizar esa democracia.

Es cierto que en el mundo, y en las interpretaciones que construimos del mundo y de la alteridad hay posiciones incompatibles, pero más que por fundamentos, a veces lo que las hace incompatibles es el nivel desde el que interpretamos. Y las categorías que utilizamos para expresar el tablero político son siempre herméticas: “izquierdoso”, “anarquista”, “derechista”, “si no votas eres un ciudadano irresponsable”, “si votas estás reproduciendo un sistema político fallido”, etc. ¿Por qué tanta bipolaridad si es la democracia la alternativa a la que todos le apostamos?

No tenemos sino el lenguaje para comunicarnos y es desde nuestras representaciones que construimos universos para los otros. Sin embargo, es el lenguaje el que muchas veces nos distancia de los otros.

En algo estamos de acuerdo: las instituciones están podridas. La corrupción entre los funcionarios públicos ha alcanzado diámetros indecibles. Los discursos de casi todos los candidatos no pueden ser más demagógicos. No queremos votar por “el menos peor”.

Dentro de la oferta de candidatos que parecen ser “más de lo mismo”, hay una posibilidad totalmente única en su esencia y en la historia de nuestro país. Es el liderazgo campesino apoyado en el instrumento político del Movimiento para la Liberación de los Pueblos para sentar las bases de una economía incluyente y democrática, optando por el Buen Vivir como reto a seguir.

El MLP propone un modelo económico basado en esta noción del buen vivir, que se apoya en la cooperación, la comunidad y la colectividad. Desde este modelo se busca el cooperativismo como forma de ser y estar en el mundo.

Desde el “buen vivir” se practica la colaboración más que la competencia. Es una manera de establecer buenas prácticas sociales y ecológicas para nosotros mismos y para quienes vendrán después.

EI Buen Vivir, es un proyecto político de vida; es el proceso de satisfacción y bienestar colectivo para potenciar la vida en equilibrio de la naturaleza y el cosmos para lograr la armonía.

El Movimiento para la Liberación de los Pueblos propone una economía incluyente para involucrar a todos en la posibilidad de empleo, y las autonomías plurinacionales. El MLP no propone la destrucción de ningún sector social, sino el necesario trabajo colaborativo y complementario desde un marco legal para todos sin privilegios para unos pocos.

Llegó la hora de la liberación de los pueblos. Es la deuda histórica frente a nuestros ojos. ¿Podemos dejar atrás las posturas incompatibles para ejercer nuestra capacidad de seres expresivos, creativos socialmente y libres en la construcción de nuestro futuro?, ¿si fuéramos capaces de montar el maravilloso caballo de la democracia radical, según la historia del país, hacia dónde nos tocaría cabalgarlo?

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