Viernes 19 DE Julio DE 2019
Opinión

El Padrón Electoral, ¿o la matrona electoral?

Algunos datos sugestivos.

Fecha de publicación: 22-03-19
Por: Álvaro Castellanos Howell

 

Según los informes recientes del Tribunal Supremo Electoral acerca del padrón electoral, ¿sería justo preguntarse si se le debe rebautizar ya como “la matrona electoral”?

Que yo sepa, es segunda vez que hay más mujeres inscritas con derecho a ejercer el voto.

53.72 por ciento es el dato actual. Un porcentaje casi idéntico al de hace cuatro años.

Y pensar que fue apenas a partir de 1945 que se permitió votar a las mujeres en Guatemala, y solamente a aquellas que podían leer y escribir.

El sufragio universal no excluyente llegó a Guatemala hasta 1965. Y entonces, en 53 años, las mujeres de este país, pasaron de una franca minoría, a constituirse en la mayoría en el poder electoral.

¿Mujeres eligiendo mujeres? Esto es posible, especialmente a nivel presidencial. Ya lo sabremos a más tardar a finales de agosto de este año, si no, antes. ¿Podría darse la sorpresa que, por primera vez, una candidata gane en primera vuelta una elección?

La buena noticia de la más que paridad de género en la lista de electores, se contrasta con otros aspectos no tan gratos.

Uno de ellos: la apatía política de la juventud. Una especie de anemia electoral “in crescendo” se puede apreciar entre más jóvenes son los jóvenes con capacidad de votar.

Solamente un 13.29 por ciento está representado por personas entre 18 a 25 años. Si tomamos en cuenta que hay millones en ese rango etario, puede asumirse razonablemente que hay demasiadas guatemaltecas y guatemaltecos muy jóvenes que no les interesa participar en política. Ni siquiera votando.

Esto debe ser algo que todos debemos analizar a fondo.

Se tiende a creer que la decisión de no empadronarse, es un reflejo de los rasgos generacionales de los llamados “millennials” (de los últimos, por cierto) y “centennials”.

Pero yo no creo en los “determinismos generacionales”. Probablemente el repudio hacia la “vieja política” es la causa.

Otro dato, menos alentador aún: no pasan de 70 mil los guatemaltecos migrantes inscritos en la “matrona electoral.” No es ni el diez por ciento del listado.

Evidentemente, esto se debe, no a una apatía de ellos, sino a una falta de acción oportuna por parte de las autoridades electorales.

Y finalmente, otro aspecto preocupante: si mis cálculos no me fallan, el “padrón” oficial de las elecciones 2015, solamente creció en un cinco por ciento, aproximadamente, para esta elección. ¿Es este un rango de crecimiento o decrecimiento en relación al crecimiento de la población apta electoralmente?

Pero volviendo al tema de género, será muy interesante revisitar estos temas después del evento eleccionario. Si se da menor grado de abstencionismo en las mujeres que en los hombres, las próximas autoridades las elegirán las mujeres de este país.