Miércoles 17 DE Julio DE 2019
Opinión

El trigo y la cizaña

Ponerse del lado correcto de la historia.

Fecha de publicación: 19-03-19
Por: José Alejandro Arévalo Alburez

 

Después de una fiesta, cada quien cuenta cómo le fue dependiendo si estuvo alegre o no. Mientras muchos llaman primavera democrática a los diez años de los gobiernos entre 1944 y 1954, otras personas indican que el comunismo gobernaba Guatemala.

Algo parecido pudiera suceder ahora. Mientras muchos denominan como primavera a la lucha contra la corrupción y la impunidad iniciada en 2015 y que aún, aunque menguada, pareciera persistir, otros dicen que la soberanía nacional se ha visto amenazada por una agenda foránea. Probablemente sea la historia la que mejor juzgue y de su veredicto. Habrá que ponerse del lado correcto de la historia.

Los actos del gobierno y sus funcionarios, así como las élites (económica, política, militar, académica, sindical y sociales) que han acompañado el ejercicio del poder, serán mejor juzgados, quizás con más objetividad y menos apasionamientos, conforme pase el tiempo. Me refiero a una evaluación realizada por hombres y mujeres de buena fe.

Pero lo acontecido durante estos cuatro años tiene mucho de positivo. Como católico que intenta vivir la fe cristiana (que no es fácil), recuerdo pasajes bíblicos de la misa dominical que siempre dejan mucha enseñanza. Y los tengo presentes porque esta columna la escribo los domingos.

Esta época la podríamos asociar con la parábola de Jesús sobre el trigo y la cizaña. Describe cómo se sembró un campo con buena semilla de trigo, pero el enemigo sembró cizaña entre el trigo, y cuando salió la hierba y dio fruto, también apareció la cizaña. Los empleados del dueño del campo le dijeron si quería arrancar la cizaña, pero él les dijo que no, no sea que al arrancar la cizaña también con ella arrancasen el trigo. Mejor déjenlos crecer juntos, porque así será más fácil que al momento de la siega, se observe claramente cuál es cizaña y pueda cortarse primero, y cosechar por separado el trigo.

Los acontecimientos recientes obligaron a algunos sectores, personas naturales y jurídicas, que antes estaban solapados, como la cizaña entremezclada con el trigo, a evidenciarse y darse a conocer tal cual son o quizás como habían sido. Unos como cizaña y otros como trigo, porque hasta antes de los acontecimientos originados desde el 2015, habían venido creciendo juntos, desapercibidos, debajo de las formas y las apariencias, en las sombras propiciadas por el sistema, pero la crisis política y cuasi económica y potencialmente social, los obligó a salir de sus confortables posiciones tras bambalinas. No toda la cizaña afloró, pero si mucha, especialmente la más recalcitrante y en ambos extremos del espectro de la confrontación, que fue al principio sorda pero finalmente abierta y que lamentablemente volvió a polarizar a nuestra sociedad.

Pero soy optimista y conforme la época de cosecha pueda consolidarse, creo que prevalecerá la mayoría de guatemaltecos de buena fe (el trigo), quienes aspiramos una nación justa y en paz.