Martes 25 DE Junio DE 2019
Opinión

Agresión contra periodista de elPeriódico

Fecha de publicación: 19-03-19
Por: editorial

El sábado pasado, alrededor de las 23 horas, el periodista Alex Cruz (quien trabaja para elPeriódico) y miembros de su familia se conducían a bordo de su vehículo automotor sobre la carretera de La Antigua Guatemala a la Capital, cuando a la altura del puente entre Chimaltenango y Guatemala, dos individuos que se conducían a bordo de un vehículo automotor color negro, marca Chevy, hicieron diferentes maniobras intimidatorias en contra de Alex Cruz y sus familiares, y finalmente les dispararon con arma de fuego, acertándole al hijo de Cruz en la pierna.

elPeriódico repudia este ataque artero en contra del periodista Cruz y su familia, así como exige a las autoridades correspondientes el pronto esclarecimiento de este hecho de sangre, que viene a sumarse a las innumerables agresiones que sufren los periodistas y comunicadores en Guatemala, extremo que ha ameritado que diversas entidades de prensa y medios de comunicación social demanden del gobierno de la República la emisión de un Programa de Protección de Periodistas, al cual, por cierto, se comprometió dicho gobierno a emitir ante la Comisión de la ONU de DD. HH. en Ginebra, Suiza, en 2012, compromiso que no ha honrado, a pesar de los múltiples requerimientos en ese sentido.

El Artículo 9 de la Declaración de Principios sobre Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos dispone: “9) El asesinato, secuestro, intimidación, amenaza a los comunicadores sociales, así como la destrucción material de los medios de comunicación, viola los derechos fundamentales de las personas y coarta severamente la libertad de expresión. Es deber de los Estados prevenir e investigar estos hechos, sancionar a sus autores y asegurar a las víctimas una reparación adecuada”.

Asimismo, el Principio 4 de la Declaración de Chapultepec, adoptada por La Conferencia Hemisférica sobre Libertad de Expresión de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), celebrada en México, D.F., el 11 de marzo de 1994, establece: “El asesinato, el terrorismo, el secuestro, las presiones, la intimidación, la prisión injusta de los periodistas, la destrucción material de los medios de comunicación, la violencia de cualquier tipo y la impunidad de los agresores, coartan severamente la libertad de expresión y de prensa. Estos actos deben ser investigados con prontitud y sancionados con severidad”.

Sin duda, las agresiones y hostigamientos contra periodistas son cobardes ataques contra el ejercicio de la libertad de expresión de ideas, la cual está reconocida y garantizada los tratados y convenciones internacionales sobre DD. HH. Por tanto, nos sumamos a los reclamos y exigencias al régimen dictatorial nicaragüense para que cese la represión contra la prensa independiente.

En todo caso, debe tenerse presente que el Artículo 13 (1) de la Convención Americana sobre Derechos Humanos (Pacto de San José) dispone: “Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento y de expresión. Este derecho comprende la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de toda índole, sin consideración de fronteras, ya sea oralmente, por escrito o en forma impresa o artística, o por cualquier otro procedimiento de su elección”.

Por otro lado, el Artículo 19, numerales 1 y 2, del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos establece: “1. Nadie podrá ser molestado a causa de sus opiniones. 2. Toda persona tiene derecho a la libertad de expresión; este derecho comprende la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de toda índole, sin consideración de fronteras, ya sea oralmente, por escrito o en forma impresa o artística, o por cualquier otro procedimiento de su elección”.

Y, finalmente, el Artículo 4, párrafo primero, de la Carta Democrática Interamericana (OEA) dispone: “Son componentes fundamentales del ejercicio de la democracia la transparencia de las actividades gubernamentales, la probidad, la responsabilidad de los gobiernos en la gestión pública, el respeto por los derechos sociales y la libertad de expresión y de prensa”.