Jueves 27 DE Junio DE 2019
Opinión

Por qué se teme a las mujeres

Los avances en pensamiento y organización están en el corazón y el pensamiento de miles de mujeres que conformamos un movimiento alegre, rebelde e imparable.

Fecha de publicación: 16-03-19
Por: Paula Irene del Cid Vargas/La Cuerda

 

Vivimos en una sociedad que violenta a las mujeres, las formas más crueles toman la expresión de femicidios cometidos con saña, que no dejan de suceder desde el 2000. La alerta Isabel Claudina del Ministerio Público reporta 810 mujeres desaparecidas desde agosto de 2018, de las cuales el 36 por ciento continúa sin encontrarse, la alerta se activa una media de cuatro veces al día.

El allanamiento de la oficina de la Alianza Política Sector de Mujeres, instancia que tiene más de 25 años de vida organizativa y que aglutina alrededor de 30 colectivos del país, no fue cualquier día, ocurrió el 8 de marzo, cuando se conmemora la lucha de las mujeres por un mundo más justo y el segundo aniversario de la quema de 56 niñas bajo tutela estatal.

La impunidad con que ocurren estos hechos hace que este tipo de violencia se interprete como una estrategia de control sobre la vida de las mujeres y se convierta en un mensaje que busca la parálisis. La opción no es quedarse en casa donde ocurre con más frecuencia la violencia contra las mujeres, ni dejar de salir de noche, el 70 por ciento de las desapariciones se dan a plena luz del día.

Tita Godínez, integrante del Sector de Mujeres refiere que, en esta alianza con pensamiento crítico, producen propuestas sobre la organización actual de la sociedad guatemalteca. Algunas de sus reflexiones son: el país se estructura alrededor de la depredación de bienes naturales, la explotación y opresión de pueblos originarios y de mujeres, a quienes se les sobrecarga con trabajo mal remunerado y con la organización del cuidado de hijas, hijos, enfermos y personas adultas mayores.

Para enfrentar esta situación, el Sector propone colocar a la Red de la Vida al centro de la organización social, respetando su equilibrio y los bienes comunes como el agua y la tierra; y realizar acciones políticas que trascienden lo estatal. Implica reacomodo de los tejidos sociales, cambios y asumir responsabilidades a título individual, familiar, organizativo y comunitario. Al interior de la alianza se debate sobre cómo enfrentar violencias cotidianas, intercambian estrategias económicas para la vida plena (sistemas agroecológicos, uso de abono orgánico) entre otras múltiples y variadas acciones. Tita Godínez refiere que la invitación constante que hacen a la población a cuestionar el orden social, la visibilizan del despojo y la integralidad de su propuesta de acción política es lo que las colocó en la mira de sus agresores.

Las mujeres organizadas podemos dar miedo y ser vistas como el nuevo “enemigo interno” al que se intenta controlar o aniquilar. Los avances en pensamiento y organización no están en los discos duros robados, están en el corazón y el pensamiento de miles de mujeres que conformamos un movimiento alegre, rebelde e imparable.