Martes 19 DE Marzo DE 2019
Opinión

Perspectivas del TSE

¿Libertad de expresión versus igualdad electoral?.

— Álvaro Castellanos Howell
Más noticias que te pueden interesar

 

Esta semana, el Tribunal Supremo Electoral dio fin al Acuerdo 99-2019, que regulaba los debates, entrevistas y foros a través de medios de comunicación, con candidatos a cargos de elección popular.

Ahora, existe un vacío regulatorio, pues ese acuerdo implementaba disposiciones de la Ley Electoral y de Partidos Políticos que, ciertamente, a su vez, han sido impugnadas de inconstitucionalidad, sin que la Corte de Constitucionalidad las haya resuelto.

Toda esta situación nos lleva a una incertidumbre muy peculiar, sabiendo que estamos justo en los albores (y ardores) de una campaña electoral de tres meses, y que por ello mismo, se prevé intensa y porfiada.

Creo que la intención de estas polémicas disposiciones, como lo ha dicho la Magistrada María Eugenia Mijangos, era evitar desigualdades y distorsiones que de manera comprobada, han afectado procesos electorales anteriores, donde unos pocos han tenido todo el acceso a medios, y otros, los más, muy poco. Por razones económicas, principalmente.

Eso me lleva a mí a reflexionar si, con las regulaciones mucho más estrictas sobre financiamiento privado de organizaciones políticas, se logra atender las desigualdades entre candidatos con mayor pertinencia y eficacia.

Lo que sí definitivamente es cierto, es que varias de las reformas a la Ley Electoral, atacadas de inconstitucionalidad por coartar la libertad de expresión y el acceso a la información, están
rozando zonas peligrosas.

No solo nuestra Constitución da una vigorosa protección a la emisión del pensamiento. También la Convención Americana sobre Derechos Humanos, en su Artículo 13, da un altísimo valor a esta
libertad individual.

Ello es así porque la libertad de expresión no solo deriva de la autonomía humana, sino porque es instrumental para el ejercicio de los demás derechos fundamentales. Y no digamos, cuando entendemos su función esencial dentro de los regímenes democráticos.

El objetivo toral que persigue dicha Convención es fortalecer el funcionamiento de sistemas democráticos pluralistas y deliberativos mediante la protección y el fomento de la libre circulación de información, ideas y expresiones de toda índole. Incluso, las soeces.

Por lo tanto, cualquier intento de regulación electoral en materia de circulación del discurso, no debe desatender los criterios que han derivado de sendas sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y por supuesto, de nuestra propia Corte de Constitucionalidad.

Dentro de los cinco principios que promueven la eficaz libertad de expresión, ya consolidados en el sistema interamericano, hay uno que es el más conocido: solo se pueden establecer responsabilidades posteriores al ejercicio del derecho, resultando totalmente inadmisibles las limitaciones previas, especialmente, cualquier forma de censura.

Recomiendo al TSE tener presente el informe de la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión denominado “Jurisprudencia Nacional sobre Libertad de Expresión y Acceso a la Información”. Les puede ser sumamente útil si desean implementar nuevas reglas como las contenidas en el hoy, extinto, Acuerdo 99-2019.

Etiquetas: