Viernes 19 DE Julio DE 2019
Opinión

Rechazo a actitud pasiva de Alta Comisionada DD. HH. ONU

Fecha de publicación: 11-03-19
Por: editorial

En una entrevista publicada por el diario ‘El Mercurio’, el domingo 3 de este mes, el actual presidente de Chile, Sebastián Piñera, criticó a la actual Alta Comisionada de DD. HH. de la ONU, Michelle Bachelet, expresidenta de Chile, por no haber condenado “la dictadura de Maduro” y las violaciones contra los derechos humanos atribuidos al régimen dictatorial bolivariano.

“La alta comisionada Michelle Bachelet todavía no ha condenado la dictadura de Maduro por atropellar los derechos humanos en Venezuela, eso es insuficiente, lo digo con respeto pero con verdad”, dijo el presidente Piñera. Este también afirmó que el anterior Alto Comisionado de DD. HH. de la ONU, Zeid Ra’ad Al Hussein, “fue mucho más claro, más categórico en condenar los atropellos a los derechos humanos”, que Bachelet.

Este cuestionamiento a la actitud pasiva de Bachelet de cara a los despropósitos y crímenes de la dictadura de Nicolás Maduro, abanderada del Socialismo del Siglo XXI, se sumó a otras críticas que se han vertido en torno a la pasividad de Bachelet.

El pasado miércoles, Bachelet reaccionó al expresar en su informe sobre el estado de los DD. HH. en el mundo ante la 40ª sesión del Consejo de DD. HH. de la ONU, que “la situación en Venezuela ilustra claramente la manera en que la violación de los derechos civiles y políticos, incluyendo la falta de respeto a las libertades fundamentales y a la independencia de instituciones claves, puede acentuar el declive de los derechos económicos y sociales”.

Sin embargo, Bachelet agregó que “la situación ha sido exacerbada por las sanciones” internacionales, impuestas por otros países como medida de presión contra el chavismo, que se entendió como una suerte de censura a las sanciones económicas y diplomáticas impuestas por el gobierno de los EE. UU., por la Unión Europea y el Grupo de Lima, entre otros, al régimen totalitario de Maduro, cuyo único soporte son las bayonetas de las fuerzas armadas, la represión orquestada por los cuerpos ilegales y aparatos clandestinos de seguridad, la clientela chavista y otros regímenes autoritarios en el mundo.

Esta actitud supone una coincidencia entre el discurso de Bachelet y el de la dictadura de Maduro, que sostiene que las sanciones, entre ellas el acceso a créditos en el sistema financiero internacional y las relativas al bloqueo de dinero chileno en entidades financieras estadounidenses, no le permiten importar productos básicos y medicinas para la población.

Bachelet también dijo que en Venezuela se da una espiral en la que las dificultades económicas y sociales generan protestas, las que, a su vez, dan lugar a actos de represión y a mayores violaciones de los derechos civiles y políticos, lo que se ha interpretado como un relevo de responsabilidad de la dictadura de Maduro en la crisis económica, social y política de Venezuela.

Sin duda, no se vale que la funcionaria Bachelet intente restar responsabilidad y culpa al régimen de Maduro por las desgracias y sufrimientos que vive la población venezolana, así como por la emigración masiva de venezolanos (más de 3.5 millones), los presos políticos, la desinstitucionalización, la conculcación de la libertad de expresión y de los derechos fundamentales, la dilapidación y el saqueo de las arcas públicas, la opresión y el abuso y concentración de poder. Esta actitud, obviamente, pone en entredicho su imparcialidad.