Jueves 18 DE Julio DE 2019
Opinión

El que al cielo escupe, en la cara le cae

Fecha de publicación: 10-03-19
Por: Jose Rubén Zamora

A Thelma Aldana le han retirado su finiquito y luego de su nominación, hoy domingo, con el tiempo en contra, deberá correr a velocidad de vértigo para buscar su participación con un amparo indispensable, aunque incierto.

La Corte de Constitucionalidad dejará en la cuneta a Zury Ríos, en base a una injusta norma constitucional, que sin embargo es Ley y como dicen los juristas: Dura lex, sed lex.

La paradoja, es que uno de los principales ideólogos de la Constitución de 1985 y de la injusta dedicatoria (Artículo 186 inciso a) que en su momento impidió la candidatura a la presidencia del general Efraín Ríos Montt, de sus hijos y específicamente de Zury Ríos Sosa, fue Antonio Arenales Forno, con el propósito de privilegiar y proteger a la oligarquía política dominante de finales de las décadas de 1980 y 1990 de la competencia del mentado y carismático general Chusema, y de sus hijos e hija. Solo faltó que en el injusto pero prevaleciente impedimento constitucional, fuesen honestos redactando expresamente la dedicatoria del artículo, es decir, los nombres del general y su familia.

Jamás pensó Tono Arenales, que el mundo gira y da vueltas y que tres quinquenios más tarde sería el estratega y consejero del propio general Ríos Montt y desde entonces también de su hija Zury, en sus respectivas pretensiones presidenciales. Como suelen decir: el que al cielo escupe, en la cara le cae.

La reforma electoral impulsada por Mario Taracena se transformó en una súper carretera electoral para que su jefa Sandra Torres alcance sin tropiezos la presidencia de la República, además de que Sandra ejerce control severo sobre el Tribunal Supremo Electoral, la Corte Suprema de Justicia y la Contraloría General de Cuentas; cuenta además con el apoyo de formidables financistas privados, del propio gobierno de Jimmy Morales y de influyentes militares, sobre todo de inteligencia militar y de la vieja pero aún poderosa Cofradía.

Sin embargo, del plato a la boca se cae la sopa y los guatemaltecos seremos testigos mudos, una vez más, de cómo David le ganará a Goliat. El candidato que consiga más votos en la primera vuelta electoral, entre los siete o más enanitos que participen en la contienda, derrotará a la doña y se sentará en el Guacamolón.

En todos lados se cuecen habas, pero en Guatemala solo habas se cuecen, y como suelen decir: se han visto muertos acarrear basura y desnudos guardarse las manos en los bolsillos.