Lunes 25 DE Mayo DE 2020
Opinión

Nuestra triste historia

La falta de responsabilidad paterna, especialmente en el área rural, refleja y hace cada vez más conciencia de una situación dramática.

Fecha de publicación: 09-03-19
Por: Jaime Francisco Arimany Ruiz

La realidad es que durante un poco más de quinientos años hemos tenido un país en el cual prácticamente no ha existido un gobierno que haya establecido un sistema educativo que logre un cambio de actitud de cumplimiento y responsabilidad en la mayoría de los habitantes, situación que se encuentra peor en el área agrícola y en los barrios marginales.

La falta de responsabilidad paterna, especialmente en el área rural, refleja y hace cada vez más conciencia de una situación dramática. En los siglos pasados los padres trataban de tener más hijos, pensando que aquellos los ayudarían en su trabajo, especialmente en la época de la vejez. Como la labor es manual, consideraban la educación infantil como algo innecesario; pero, la población tuvo un crecimiento rápido desde mediados del siglo pasado, en parte debido a una disminución de decesos infantiles, especialmente por el logro de una mejor alimentación, el uso de vacunas y una atención de servicios médicos.

El enfrentamiento armado en la segunda mitad del siglo pasado sacó a relucir el abandono del área rural, a pesar de lo cual, la mayor parte de la población no se entregó a quienes actuaron hipnotizados por maestros y religiosos fanáticos, tratando de imitar el hoy demostrado fallido proyecto económico cubano.

Estando impactados por la terrible pobreza de gran parte de la población y de la desigualdad económica, jóvenes y religiosos se lanzaron a la lucha idealizados por el Che Guevara, un médico, que se volvió asesino, y Fidel, un gobernante que se convirtió en dictador durante sesenta años.

La derrota final de la sublevación fue tal, que prácticamente se detuvo la lucha armada pero lograron, ante la ambición del reconocimiento internacional de un gobernante, un pacto entre las partes, que fue maquiavélicamente planeado por los rebeldes, quienes al no haber logrado obtener el poder por las armas o por las elecciones, decidieron hacerlo a través de la toma del sistema Judicial, con el beneplácito y complicidad del poderoso sector delincuencial del país y la falta de acción del sector privado, que no se dio cuenta del plan. Fue y ha sido tan engañado el sector productivo, que actualmente vemos a empresarios multimillonarios, algunos ambiciosos y otros ciegos ante los sucesos históricos, que dan su apoyo público a personajes políticos que claramente están en contra de quienes tienen riqueza, sin darse cuenta que ellos y sus familias serán las víctimas. Acción asemejante a quienes tienen la ambición de hacer negocio y vender armas a personas que no tienen principios y es del conocimiento público que su oficio es asaltar a empresarios como ellos.

Es impresionante ver los videos de las manifestaciones de millones de personas y prácticamente todos los comercios cerrados en Caracas, así como el éxodo de millones de personas del país hacia Colombia y Centroamérica, trabajadores que tenían los mejores salarios en Latinoamérica; así como lo era Cuba a finales de 1958, donde actualmente después de 60 años ni siquiera se producen bicicletas.

Existe el rumor de que el nuevo gobernante de México esté formando su seguridad presidencial con elementos del Ejército cubano, que han estado al servicio del presidente Maduro, actual dictador de Venezuela. Fuimos parte de México, amamos a su pueblo, sus letras y su música. Si se confirma la invasión cubana, existe la esperanza de que el Ejército mexicano tenga las agallas de impedir que fuerzas armadas extranjeras tomen el poder Ejecutivo.