Lunes 22 DE Julio DE 2019
Opinión

Alarman los listados de candidatos

El copamiento de listados, especialmente, de candidatos a diputados distritales, evidencia que el tejido político ha continuado su dinámica.

Fecha de publicación: 01-03-19
Por: Renzo Lautaro Rosal

Los procesos de rearticulación y empoderamiento de las redes pro-corrupción continúan su asedio electoral. El Congreso es el principal objetivo. Un indicador son los listados que comienzan a ser públicos cuando son autorizados por el Registro de Ciudadanos.

Aunque los listados aún son pocos, las alarmas se encienden al máximo. Ahora buscan retornar una mezcla de impresentables, desde viejos zorros que por argucias y muchos recursos de por medio han logrado evadir la justicia cada vez más inoperante y cooptada, hasta representantes de primera línea de redes del crimen organizado que ahora van con todo y no les basta como objetivo los gobiernos municipales.

Ahora buscan más curules, e incluso candidaturas por el llamado Listado Nacional; otrora reservado en el papel para la élite política, la crême de la crême. A muchos de ellos poco les importa las reformas electorales en materia de mayor control del financiamiento electoral, ya que no requieren de financistas. Se bastan por sí solos, sus campañas son autofinanciadas. Incluso han sido inscritos diputados tránsfugas que buscan su reelección por el oficialismo, a pesar de haber perdido su derecho de antejuicio. Parece que para la historia quedará el capítulo 2014-2015, donde varios postulantes se quedaron con las ganas pero el TSE actuó con cierta firmeza.

También tendremos la reincorporación de contratistas que han vivido y enriquecido a costa de los recursos del Estado. Algunos de ellos se guardaron en el proceso electoral de 2015 por temor y la presencia de factores que les obstaculizaban actuar a sus anchas. Ahora, sus percepciones son distintas y van con todo para recuperar el terreno perdido, o al menos, amenazado. La CICIG era más que un disuasivo, pero para ellos ese factor es cosa del pasado. Aún cabe el escenario de “venta del cuero antes de matar el venado”, anticipándose a capítulos que serán borrascosos para los envalentonados.

Desde esta perspectiva, si bien las reformas electorales aprobadas en 2016 marcan nuevas pautas, quedan en un plano de insuficiencia. Las nuevas realidades políticas, marcadas por la preeminencia de las redes de poder flexibles, con capacidades de autonomía, financiamientos ilimitados y posibilidades de alianzas temporales según coyunturas y agendas, marchan miles de metros por encima de los débiles alcances de la normativa e institucionalidad electoral. Por mucho que quiera, lo cual es altamente improbable en el escenario vigente, actuar con fuerza; son rebasadas por realidades inclementes.

Pero cuando el hule se jala hasta el extremo, ocurre que por un solo movimiento, error o maniobra producto de la prepotencia, el efecto puede ser totalmente contrario. La lógica maximalista, ir por todo, ya no tiene cabida.

El copamiento de listados, especialmente, de candidatos a diputados distritales, evidencia que el tejido político ha continuado su dinámica. Estamos ante un escenario altamente complejo, donde las redes de poder se entrecruzan, en ocasiones participan por su lado, en otros se vinculan en torno a agendas de intereses comunes. Debemos reconocer la vigencia de la propuesta de Niklas Luhmann, quien planteó la complejidad de la realidad social contemporánea; donde proliferan variadas formas reproductoras del poder.