Viernes 19 DE Julio DE 2019
Opinión

Oprobiosa Ley 5377

No solo es un grave retroceso que pasa por sobre la legislación interna, sino sobre convenios y normas internacionales.

Fecha de publicación: 28-02-19
Por: Miguel Ángel Albizures

Una niña de escasos tres años, agarrada de la mano de una anciana, luciendo su traje típico, sonríe y levanta una foto, posiblemente de su abuelo o de cualquiera de los que fueron detenidos desaparecidos y que no tuvieron la suerte de salvarse y continuar caminando por las tierras quichelenses. Pero en todas las manifestaciones de los familiares de las víctimas, siempre los desaparecidos estarán presentes porque alguien portará su foto o la pegará en mantas para recordarnos el pasado tenebroso a que nos sometieron las fuerzas de seguridad del Estado. Son fotos de desaparecidos en las Verapaces, Chimaltenango, Huehuetenango, Quiché, a lo largo de la Costa Sur o el Oriente del país.

Si las calles de Ciudad de Guatemala hablaran, nos dirían la forma y el momento en que fueron agarrados o sacados violentamente de sus casas miles de miembros del movimiento sindical, estudiantil, de pobladores, religiosos, profesores o catedráticos de diversos institutos y de la Universidad de San Carlos, que sufrió un allanamiento violento en 1985. Las fotos que fueron publicadas por los medios muestran a la soldadesca invadiendo la Universidad y la Escuela de Ciencias de la Comunicación, quizá para infundir temor en los futuros periodistas, pues ya a esas alturas, muchos habían sido asesinados y otros obligados al exilio para salvar la vida.

Los diputados, especialmente los más jóvenes, no deben de irse del Congreso con una mancha más, deberían dejar solo a Fernando Linares Beltranena levantando la bandera de la impunidad que representa la reforma a la Ley de Reconciliación. Él, el dinosaurio, está embarrado de la cabeza a los pies, y seguirá siendo una pieza importante para el pacto de corruptos, pues la iniciativa 5377 no solo es un grave retroceso que pasa por sobre la legislación interna, sino sobre convenios y normas internacionales, para favorecer a los responsables de crímenes de lesa humanidad y, de paso, poner fin al Programa Nacional de Resarcimiento, aun, cuando lo fundamental para los familiares de víctimas, es la búsqueda de la verdad y la justicia, el saber en dónde quedaron los cuerpos de sus seres queridos, arrebatados por las fuerzas de seguridad del Estado.

Tal como lo señala el comunicado el Sindicato de Trabajadores de la Secretaría de la Paz “La iniciativa de Ley 5377 es un retroceso histórico, considerando que en Guatemala se han dado los primeros avances en la justicia transicional, mediante una ardua lucha por la búsqueda de la verdad y la justicia. Por eso no podemos permitir que vengan nuevamente los asesinos, violadores y torturadores que cometieron sus crímenes bajo la impunidad, a refugiarse cobardemente bajo el ala protectora de los diputados integrantes del pacto de corruptos, por medio de tan nefasta iniciativa de ley”. Si ustedes diputados, aprueban la oprobiosa Ley 5377, será una mancha que jamás se podrán quitar porque Jamás olvidaremos sus nombres que pasarán a ocupar un lugar junto a quienes cometieron los crímenes más horrendos que recoge nuestra historia.