Domingo 15 DE Diciembre DE 2019
Opinión

Revivir el EDOM de Colom Argueta

El reto es inmenso. Los resultados merecerían la pena.

Fecha de publicación: 25-02-19
Por: Marcela Gereda

 

Una vez más los capitalinos deben elegir por cuál candidato votar para dirigir la caótica e inhóspita ciudad.

La falta de transporte público efectivo, de separación de desechos, de plantas de tratamiento, de buena disposición final de los mismos, de agua potable, la falta de ordenamiento vehicular, de parques, de espacios públicos, hacen de esta ciudad un espacio de desesperación y negligencia donde pareciera algo casi imposible tejer comunidad.

Siete de cada diez carros en la ciudad llevan a bordo a una sola persona. Se estima que cada día circulan cerca de un millón de carros en la ciudad de los cuales unos 645 mil provienen de otros municipios.

Según la SAT, esta ciudad cuenta con un parque vehicular de 2 millones 591 mil 213 vehículos los cuales siguen siendo adquiridos de manera desmedida y desregulada. Somos una población muy grande para un espacio muy reducido.

Fue Manuel Colom Argueta quien tenía claro que los barrancos debían unir la ciudad y desde ellos hacer circular el transporte público. Fue en la década de los setenta y siendo alcalde que Colom Argueta, unió la ciudad con la construcción del Anillo Periférico y el puente El Incienso. La población que crece de manera exponencial y la circulación de carros se ha multiplicado como una hidra de mil cabezas y sin embargo, la infraestructura sigue siendo prácticamente la misma de los ochenta.

Como alcalde capitalino Manuel Colom propuso un plan de Desarrollo denominado EDOM; este consistía en el saneamiento de agua, un plan rector de agua potable y drenajes para toda la zona metropolitana. Un plan que luego sus sucesores no tomarían en cuenta, algunos por ideología, otros por negligencia, todos por razones cortoplacistas. En ese plan también se buscaba generar energía eléctrica con la fuerza de las aguas negras y utilizar el lago de Amatitlán como un reservorio de agua potable. Hoy, Amatitlán está muerto y el Motagua (y el resto de ríos) se convirtieron en los desagües de la capital por la incapacidad de Arzú de regular y normar el tratamiento de desechos y aguas.

Quienes compartieron con Colom Argueta, recuerdan que en reuniones en la Municipalidad algunos le decían que era un error impulsar el plan el saneamiento de aguas, ya que ello significaría enterrar millones de dólares a cientos de metros bajo tierra y que era obra que no se veía, por lo tanto no hacía ganar votos. El creía que los políticos tenían que tener la habilidad de explicar el sentido de las inversiones y que era tiempo de romper con la lógica de hacer obra de maquillaje para comprar votos sin responder a la planificación integral urbana.

Tanto Colom Argueta como el EDOM fueron brutalmente expulsados del tiempo. ¿podrán los capitalinos esta vez razonar más el voto y exigir a los candidatos presentar un plan integral urbano para resolver las problemáticas estructurales urbanas?

Los ríos convertidos en desagües de la ciudad, contar con agua potable, la necesidad de transporte urbano efectivo, el adecuado tratamiento de desechos, la creación de parques, ciclovías, de una amplia cartelera cultural y otros aspectos, tienen que ser parte fundamental de un plan de ordenamiento urbano, y ello puede darle un respiro a la combustión social urbana.

Además del EDOM, Manuel Colom Argueta fue el primer alcalde en apostarle a la educación cultural de los ciudadanos. Sabía que la cultura es palanca de fuerza del desarrollo. Dijo: “Guatemala tiene una misión incumplida: la de tomar conciencia de su identidad nacional, que constituye una etapa indispensable para su verdadero desarrollo”. Colom Argueta creía que como nación podíamos aprender de la vida indígena en su “expresión comunitaria, su calidad en las relaciones humanas, su actitud familiar y colaborativa”. El reto es inmenso. Los resultados merecerían la pena.