Jueves 19 DE Septiembre DE 2019
Opinión

Memoria del Silencio, 20 años después

Estas dos décadas deben servir para recordar que la no repetición es y seguirá siendo una batalla permanente en contra de los verdugos bañados en sangre.

Fecha de publicación: 25-02-19
Por: María Aguilar

 

El día de hoy se conmemoran 20 años desde que la Comisión para el Esclarecimiento Histórico presentara su informe: “Guatemala Memoria del Silencio”, trabajo que documenta los horrores, violencias, pérdidas y el genocidio que vivió la población de Guatemala durante los 36 años del conflicto armado.

El trabajo de la Comisión y el Informe fueron parte del “Acuerdo sobre el establecimiento de la comisión para el esclarecimiento histórico de las violaciones a los derechos humanos y los hechos de violencia que han causado sufrimiento a la población guatemalteca” que fue firmado el 23 de junio de 1994 en Oslo, Noruega por el gobierno de Guatemala y la URNG. Se consideró el establecimiento de la Comisión por “los graves hechos de violencia, de irrespeto a los derechos fundamentales de la persona y sufrimientos de la población vinculados con el enfrentamiento armado”. Asimismo, se razonó “el derecho del pueblo de Guatemala a conocer plenamente la verdad sobre estos acontecimientos cuyo esclarecimiento contribuirá a que no se repitan estas páginas tristes y dolorosas y que se fortalezca el proceso de democratización en el país.”

Dado el momento histórico que se vivía y por las dificultades de la negociación, las limitantes de la Comisión para elaborar el informe fueron entre otras: asignarle solo seis meses para el trabajo que fueron prorrogables por seis meses más; la prohibición de no poder individualizar responsabilidades; que el informe no podría servir para propósitos o efectos judiciales; la negativa de las fuerzas de seguridad del Estado a abrir sus archivos y el profundo temor que aún se vivía en las comunidades que fueron afectadas por las masacres y la represión, todo esto, impidió que muchos residentes dieran su testimonio. Sin embargo, a pesar de todo, Guatemala Memoria del Silencio es una fuente documental extraordinaria aunque dolorosa sobre la guerra que complementó el trabajo publicado en el informe “Guatemala: Nunca Más”, realizado por la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado de Guatemala, ODHAG, y que le costó la vida a Monseñor Juan Gerardi tres días después de presentar el informe en 1998.

A 20 años de su presentación, “Guatemala Memoria del Silencio” sigue siendo un aporte fundamental dentro de los elementos no judiciales de los procesos por justicia transicional en Guatemala a pesar de los miles de testimonios que por el terror persistente se perdieron. Pero, sobre todo, estas dos décadas deben servir para recordar que la no repetición es y seguirá siendo una batalla permanente en contra de los verdugos bañados en sangre, quienes hoy, sentados en el Ejecutivo, Legislativo y Judicial o protegidos por el uniforme militar o sus riquezas materiales, luchan por mantener la impunidad usando la ley.