Domingo 13 DE Octubre DE 2019
Opinión

“Plan Pérez” para Guatemala

En sus manos está la Patria, ciudadano. Recuerde: todo Pueblo, en última instancia, tiene el gobierno que merece…

Fecha de publicación: 19-02-19
Por: Lionel Toriello

 

Dicen que dos argentinos argumentaban apasionadamente acerca de cómo hacer para que su Patria “recobrara su condición de Potencia Internacional”. “Muy fácil:” –dijo el gordo– “le declaramos la guerra a los Estados Unidos, nos derrotan; vienen después, nos recetan un “Plan Marshall” y tres años más tarde, Ché, ¡estamos igualito que Alemania…! ¿y viste?” “Tu plan tiene una falla, gordo:”–ripostó el flaco–“¿ya pensaste qué pasa si ganamos?”… No se ría tanto, ciudadano: observe a la ilustre delegación del CACIF y a sus congéneres del “Triángulo sin Norte” visitando, entre otros, a su funcionario favorito en Washington, Mr. Todd Robinson, para hablar del PPP, “Plan para la Prosperidad”… Parece que si el errático Mr. Trump, a quien tanto adulan y de quien tanto dependen nuestras actuales autoridades, deja algo después de darle “cajonazo” al Presupuesto del Gobierno gringo (para hacer su “amistoso” y costosísimo muro), dizque “se van a dar un su pushitío de dólares”. Una vez más, algunos tendrán el respectivo “alegrón de burro”, pensando que a través de una especie de Plan Marshall tropical, otros nos sacarán de nuestros problemas…

No le aconsejaría apostar mucho a esa fórmula, ciudadano. En vez de eso, imagine lo que hubiese pasado en Guatemala si Cerezo y Arzú, al privatizar la telefonía, la electricidad y las carreteras de peaje, en vez de hacer multimillonarios instantáneos solo a un grupito de cuestionables afortunados, hubiesen distribuido el 49 por ciento de esos activos republicanos, a razón de cinco acciones de cada uno de esos proyectos a cada ciudadano, tres contra presentación del DPI y otras dos, contra Número NIT (eso es lo que yo llamo privatizar, devolver los activos republicanos a sus legítimos dueños, en propiedad privada). Se lo cuento: de todas maneras hubiesen colocado el otro 51 por ciento de las acciones en el mercado de capitales internacional, garantizando el desarrollo de esos negocios; y una gran mayoría de ciudadanos, a pesar de las restricciones que habría habido para enajenar las acciones antes de un período prudencial, habrían ido a “feriar” sus títulos en el mercado de futuros, provocando con ello dos efectos: en primer lugar, un súbito incremento en la capacidad adquisitiva del consumidor promedio, lo que habría estimulado a nuestra siempre alicaída economía, generando empleo, ingresos fiscales y esas otras bellezas sociales que acompañan al verdadero desarrollo económico; y en segundo lugar, habrían creado un hasta hoy inexistente mercado de capitales (no solo de dinero, que es lo que hoy tenemos), modernizando nuestro atrasado Capitalismo de Plantación, ese de los mil siervos y cuatro señores. Un grupo de ciudadanos habría conservado inteligentemente sus acciones, recibiendo dividendos y engrosando una creciente y vigorosa clase media. Habrían aparecido mecanismos para que esas acciones sirvieran de “garantía” sustitutiva de enganche, en el financiamiento de vivienda popular, creando más empleo, más ingresos fiscales, más prosperidad generalizada. Unos años más tarde, “agarrando la onda”, otros políticos habrían promovido la generación de proyectos similares para desarrollar el país (más carreteras de peaje, ferrocarriles, canal seco, industrialización de yacimientos minerales y petroleros, aeropuertos departamentales, etcétera), generando, una vez más, nuevos accionistas entre los desposeídos, que vista su experiencia anterior, probablemente en mayor número habrían conservado su patrimonio accionario. Guatemala habría realmente cambiado, convirtiéndose en una República de Propietarios, con una optimista y creciente clase media, amiga de los macroproyectos de los que la ciudadanía entera sería socia, gozando de las mieles de un capitalismo popular e incluyente, en un mayoritariamente respetado y respetable, Estado de Derecho; en un país de sólida vocación democrática…

Aún lo podemos hacer, ciudadano. Vaya a www.pla-ca.org y “baje” la “Plataforma Ideológica y Programática” del Partido UNIDOS e imagine lo que podría hacer un futuro Congreso con mayoría de diputados de esa ideología. Lo peor que le puede pasar, si lo lee y no lo convencemos, es que refresque un poco sus conocimientos de Historia y en particular, de Historia Patria, esa que deliberadamente no le enseñaron. Imprima el documento, reprodúzcalo, critíquelo, envíeselo a sus amigos y a sus enemigos, búrlese de él si quiere. Pero salga de la duda, estudie esta propuesta. Sí, un “Plan Pérez” (por Juan Pérez, el chapín de a pie, no por el general “mano larga”) solo dependería de nosotros, no de ningún Mr. Robinson ni de Mr. Marshall. Podemos provocar “el despegue” de Guatemala si usted, con su voto, apuesta por la alternativa inteligente. No vamos a tener mucha publicidad y propaganda como algunas otras “bellezas” que le pedirán su voto, pero confiamos en la estructura informal de liderazgo de la Nación, esa en la que usted transmite esperanza de boca en boca. No se equivoque, las demás propuestas políticas son más de lo mismo. Sí, aun si usted tiene inclinaciones muy conservadoras, no apueste por el pasado, como el que representa esa señora que hasta estuvo casada con el sistema mafioso, el del rey del caite y del “Jueves Negro”, o con el que representa el “doctor Palo”, ese que dirigía el Sistema Penitenciario cuando “silenciaron” a los actores materiales del asesinato de los salvadoreños del Parlacen, mientras estaban “guardados” bajo siete llaves. Analice, mejor, la promesa del auténtico liberalismo… Si usted tiene inclinaciones socialistas, por otra parte, tampoco apueste por el pasado, como ese que representa esa otra señora que al mejor estilo de Baldizón, desciende en “chopper” en un pueblecito sin asfalto, sin drenajes y sin escuela, para ofrecer “solidaridad”, esa que ella sí obtiene de sus oscuros financistas… Analice, mejor, el evidente fracaso de las fórmulas marxistas y la promesa para nuestros desposeídos del auténtico liberalismo… Si se ha estado inclinando por doña Thelma, quien quizá ni logre postularse, abra bien los ojos, no sea que le vayan a dar gato por liebre, que resulten otra vez con aquel fracasado cuento socialista de repartir lo ajeno… o con esqueletos en el closet. Analice, mejor, en suma, la promesa del auténtico liberalismo para Guatemala… Recuerde: no solo los “izquierdistas” quieren meter al bote a los corruptos. Los auténticos liberales vamos a meter al bote a TODOS los corruptos…¡de derecha y de izquierda! Guatemala tiene que ver al futuro, dejar muy atrás a ese pasado tramposo en el que las mafias nos han gobernado y donde aún se empeñan en seguir haciéndolo… Aún no lo han percibido todos, pero ponga atención ciudadano: viene un tsunami silencioso, los auténticos liberales despiertan… En sus manos está la Patria, ciudadano. Recuerde: todo Pueblo, en última instancia, tiene el gobierno que merece…