Viernes 22 DE Marzo DE 2019
Opinión

Guatemala se salvó del chavismo

— editorial
Más noticias que te pueden interesar

Según la última encuesta sobre condiciones de vida en Venezuela (Encovi), un estudio coordinado por la Universidad Católica Andrés Bello y otros centros, el 87 por ciento de la población vivía el año pasado –el último para el que hay datos– por debajo del umbral de la pobreza. En el 61 por ciento de los casos, la carestía es extrema (El País, España).

Por otro lado, según el Fondo Monetario Internacional (FMI), en 2018, la hiperinflación en Venezuela fue de 1.4 millones por ciento anual (en Guatemala fue de 2.18 por ciento anual) y el Producto Interno Bruto (PIB) será de -18 por ciento (en Guatemala fue de +2.5 por ciento), lo que evidencia el desastre económico a que el régimen chavista, sustentado en el estatismo, el totalitarismo, la cleptocracia, la confiscación, los subsidios, las colas interminables, el control poblacional, la violación sistemática de los derechos humanos y el antimercado, ha llevado al país con mayores recursos petrolíferos del mundo.

Para este año, el FMI prevé que Venezuela tendrá una inflación de 10 millones por ciento, que el PIB caerá otro cinco por ciento.

A pesar de estas cifras espeluznantes, el régimen dictatorial de Nicolás Maduro sigue inmutable, usurpando funciones y endeudando más al país.

La deuda pública venezolana se elevó a 161.8 por ciento del PIB, lo que coloca a Venezuela como el país más endeudado del mundo.

En todo caso, el chavismo pretendió implantarse en Guatemala bajo el régimen de Álvaro Colom (2008-12), de corte populista autoritario, durante el cual se duplicó el endeudamiento público, se despilfarró a manos llenas en “clientelismo político”, se cooptó el Poder Judicial, se reprimió brutal y cobardemente a la prensa independiente, se recurrió a las “turbas clientelares” como mecanismo de terror de Estado, se atacó mediante intimidación y violencia a críticos, disidentes y opositores, se echó mano del “terrorismo fiscal” para debilitar la resistencia contra la opresión, se saquearon las arcas nacionales y municipales, se trasegó dinero en efectivo a través del Protocolo del Aeropuerto La Aurora, así como se habilitaron los negocios irregulares del “Transurbano”, “Maskana” (desfalco de Q40 millones en el Ministerio de Gobernación) y “Mercado de Futuro” (desfalco de Q82.8 millones en el Congreso), entre otros. Asimismo, Colom intentó, con ahínco, incorporar a nuestro país al programa Petrocaribe, que es la alianza petrolera con el Bolivarianismo Venezolano. Como podrá advertirse, estas son algunas de las “cosas gruesas pero gruesas” que, como afirma el diputado de la UNE Mario Taracena, ocurrieron durante el despótico régimen de Colom.

Como se recordará, Colom pretendió perpetuarse en el ejercicio del poder público, al igual que el chavismo en Venezuela, a través de la postulación como presidenciable oficialista de su entonces esposa, Sandra Torres, de quien se divorció para burlar la prohibición constitucional que impide a los parientes del gobernante en ejercicio optar al cargo de Presidente. No obstante, la “estrategia chavista” en Guatemala fue frustrada por la decisión mayoritaria de los magistrados del Tribunal Supremo Electoral, de la Corte Suprema de Justicia y de la Quinta Magistratura de la Corte de Constitucionalidad.

Cabe traer a colación también que el exgobernante Colom pidió al ex-Secretario General de la OEA, José Miguel Insulza, que lo designara como observador de las elecciones que se celebraron el 14 de abril de 2013 en Venezuela, para presenciar en persona la cuestionada elección del heredero de Chávez, Nicolás Maduro, como Presidente de Venezuela. Por cierto, recordamos que Colom se fotografió radiante de felicidad con Maduro.

Etiquetas: