Jueves 23 DE Enero DE 2020
Opinión

El pueblo ch’orti’

Este 13 de febrero asesinaron a Saturnino Ramírez, el profe..

Fecha de publicación: 16-02-19
Por: Mariajosé Rosales Solano

 

Es pueblo ancestral, uno de los más rebeldes y marginados de esta sociedad. Lucha por su territorio contra el despojo permanente de empresarios, inversionistas extranjeros y narcotraficantes. Durante la invasión, se defendió de los españoles por un período aproximado de cincuenta años, al final quedó entre las fronteras de Guatemala, Honduras y El Salvador. La sabiduría de su gente, ha permitido que el pueblo sobreviva pese a las condiciones de extrema precariedad y a la persecución por su determinación. En Chiquimula, la población maya ch’orti’ vive en situación de empobrecimiento, tres de cada diez en extrema pobreza. Según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) aumenta cada año. Como consecuencia, la mayoría de las niñas y niños se encuentra con desnutrición crónica y aguda, el 70 por ciento son menores de dos años. Irónicamente la mayoría de personas se dedica a la agricultura. A pesar de ello, es una de las áreas más afectadas por la hambruna, es decir, el estado de escasez de alimentos básicos, es generalizado. Según los datos del INE, la mayoría de las tierras aptas para cultivar se usan para pasto y ganado. Estos problemas se agravan por la sequía permanente pues cada vez la distribución de lluvias es más irregular, los ríos son cooptados por las empresas extractivas y la deforestación. No hay agua para la siembra ni el saneamiento, mucho menos, agua potable para ingerir. En 2013 el Juzgado de la Niñez y Adolescencia de Zacapa otorga la sentencia por la demanda interpuesta por las organizaciones reunidas en la campaña Guatemala sin Hambre, en contra del Estado por la violación al derecho de alimentación, a la vida, salud y por impedir un nivel de vida digna en Jocotán, Chiquimula. Cinco menores de edad sufrían un caso severo de desnutrición. El Estado de Guatemala fue sentenciado a cumplir 26 medidas, entre ellas la seguridad alimentaria. Sin embargo, Leslie Ramírez, acompañante de este caso jurídico, en una entrevista para el Observatorio de la Seguridad Alimentaria, Soberanía Alimentaria Nacional y Desarrollo Rural Integral (OSANDRI), comenta sobre la falta de comprensión de parte de las instituciones alrededor de la sentencia, y cómo tratan de ejecutarla con lo que “existe” más no, diseñando mecanismos apropiados. Es por estas y otras condiciones generadas por estructuras coloniales, que organizaciones del pueblo ch’orti’ denuncian y exigen un alto a estas políticas de exterminio. Expresar estas denuncias ha significado persecución y violencia, como ha sido el caso del “profe”, como llamaban a Saturnino Ramírez, y de Juan de Dios Ramírez, Catarino Pérez, David Almazán, Angelino Ramos, Victoriano García, Lorenzo Reyes, Elevi Hernández, todos líderes comunitarios asesinados en los últimos años. Además han utilizado técnicas de intimidación contra alcaldesas indígenas. En 2012 hubo detenciones sin fundamentos de tres personas, autoridades indígenas, al igual, en 2017 de dos líderes comunitarios de organizaciones ch’orti’. En repetidas ocasiones, la Coordinadora Ch’orti’ Nuevo Día, ha exigido justicia y que las autoridades responsables investiguen estos asesinatos, que en la mayoría de casos se conoce bien quiénes son los responsables según el comunicado de las Autoridades indígenas Ch’orti’
publicado el 7 de junio 2018.