Lunes 21 DE Octubre DE 2019
Opinión

El Ejército busca impunidad por sus crímenes durante la guerra

La oligarquía y sus operadores deben cuidarse, porque sus acciones pueden encender la ira de los sobrevivientes.

Fecha de publicación: 16-02-19
Por: Irmalicia Velásquez Nimatuj

 

Cuando se estudia Guatemala una de las preguntas que surgen de los estudiantes es ¿por qué un país pequeño, con una extraordinaria riqueza natural y una diversidad étnica única en Centroamérica, que abriga a más de diez millones de mujeres y hombres de 22 pueblos mayas con igual riqueza lingüística, se debate en una profunda pobreza que no deja de incrementarse y los expulsa a las ciudades o a Estados Unidos? Otra preguntas es: ¿por qué siendo la mayoría de la población los pueblos mayas no se han organizado y colocado a un presidente que los represente y llevar al Congreso a diputados de sus comunidades que construyan una Constitución que responda al rostro mayoritario del país, que es el que con su trabajo ha creado las grandes fortunas?

Estas preguntas no tienen respuestas sencillas y para explicar las razones de la histórica opresión en la que viven las mayorías indígenas hay que estudiar cómo y quiénes fundaron este Estado-Nación y cómo sus descendientes siguen controlando el Estado hasta convertirse en la elite más conservadora, racista y extractiva de América Latina. Que hoy presume su riqueza a la par que los organismos mundiales informan del incremento de la desnutrición de más del 50 por ciento de los niños indígenas.

Sin embargo, ese control económico, político y social no lo han logrado solos, han necesitado crear instituciones y burocracias serviles, una de ellas ha sido el Ejército que durante el último genocidio de 1980, con impuestos de los estadounidenses y guatemaltecos, se dedicó a cuidar los intereses económicos de la elite, sin importar que eso los llevara a cometer genocidio, esclavitud sexual contra mujeres, niñas y ancianas, y otros crímenes contra la vida y los Derechos Humanos.

Hoy esa misma elite, junto al gobierno de Jimmy Morales busca que el Congreso –otro de sus operadores– reforme la Ley de Reconciliación Nacional y amnistíe a los militares que durante la guerra les cuidaron empresas, fincas y familias, sin importar el costo humano. La oligarquía y sus operadores deben cuidarse, porque sus acciones pueden encender la ira de los sobrevivientes y revertirse contra ellos, usando todos los medios al alcance.