Viernes 26 DE Abril DE 2019
Opinión

Sensatez y valentía

“El futuro no pertenece a los iluminados. Pertenece a los valientes”. Ronald Reagan.

— Danilo Parrinello

 

Los diplomáticos en Guatemala dicen que aquí nunca se aburren, y si se refirieran solo a lo entretenido que es vivir aquí pues estaría muy bien. País maravilloso donde en dos horas, de la capital, se puede estar pescando un pez vela en el Océano Pacífico y ese mismo día, trasladándose por helicóptero, estar en una maravillosa ciudad colonial, Patrimonio de la Humanidad. Pudiendo al día siguiente estar jugando golf en uno de los muchos clubes que hay en la ciudad, y por aire, en una hora estar en el Océano Atlántico navegando en un espectacular río, navegable de su nacimiento a la desembocadura al mar Caribe. Se puede también visitar de un día para otro las pirámides mayas. Si por eso no se aburren, qué bueno.

Lamentablemente, dicen que en los últimos años, no se aburren por las crisis que se suceden cada día en el ámbito político y social provocadas por cobardes que mimetizados en las oenegés se dedican a crear conflictos y polarización. Aquí es donde hay que diferenciar a los sensatos de los cobardes.

Insisto, no hay que confundir sensatez con cobardía. El sensato es aquel que actúa con prudencia, cautela y moderación. Consciente de la realidad y no de la mentira que viene del extranjero con complicidad de los cobardes. Sensato es el hombre cuerdo que estando en su sano juicio reflexiona antes de actuar. El sensato tiene la cualidad de tener buen juicio y ser valiente. Sensato es el que muestra su buen juicio, prudencia y madurez en sus actos y decisiones. No se deja manipular para ser políticamente correcto. El valiente nunca claudica de sus principios morales.

Por otro lado el cobarde es el individuo pusilánime sin valor, que se oculta bajo las faldas de una institución, generalmente extranjera que sigue una agenda ajena a los intereses de Guatemala. Cobarde es el que sin espíritu por afrontar con hombría las situaciones peligrosas o arriesgadas, recurre a la difamación y la mentira en estos tiempos posmodernos donde la mentira es verdad. Esos cobardes son agresivos e hipócritas. La cobardía es un vicio, la sensatez es la virtud. Cobarde es ese que cobijado en alguna institución, vive del cuento y la intriga. Generalmente el cobarde es políticamente correcto, sin empacho alguno, difama y calumnia a quienes no piensan como él. El cobarde nunca se identifica con su patria ni su cultura, es el acomodaticio que baila al son que le tocan, sobre todo los extranjeros con dólares o euros esos que se hacen llamar “la comunidad internacional” (¿Qué es eso?), o la “sociedad civil” (¿Qué es eso?) y dicen falsamente representarnos a todos los guatemaltecos.

Tenemos que saber diferenciar a los valientes y sensatos de los cobardes e insensatos, sobre todo en estos momentos difíciles en que debe prevalecer la sensatez y reinar el sentido común, ese que decía Álvaro Arzú era el menos común de los sentidos.

Nota Política: En pocos días se empezarán a conocer los candidatos que realmente competirán y los que pronto tirarán la toalla. Saludos a mi Whachalal Pur Utz cada día mejor ubicado.

P.S. Liberen ya a Max Quirín y al coronel Juan Chiroy.

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