Martes 26 DE Marzo DE 2019
Opinión

Oda a Guatemala

Neruda, descontextualizado.

— Álvaro Castellanos Howell
Más noticias que te pueden interesar

 

Hoy, a los guatemaltecos, independientemente de nuestras respectivas creencias y convicciones sobre lo político y sobre el combate contra la impunidad, nos une algo. El dolor por nuestra Patria.

Como no es fácil escribir en estos momentos, pensé que quizás algunas palabras prestadas por quien no está viviendo el sufrimiento, podrían servir. Los fragmentos que siguen, de un poema de Pablo Neruda, me parecen irresistibles.

Los descontextualizo del momento en que el premio Nobel de la literatura los escribió. Y uso (espero con su aquiescencia, desde donde quiera que esté) lo que me pareció apropiado para llamar a la unidad. Tenemos que pensar en la Patria. En las futuras generaciones. Acá, esos fragmentos:

Guatemala hoy te canto.
Sin razón,
sin objeto,
esta mañana
amaneció
tu nombre
enredado
a mi boca,
verde rocío,
frescura matutina,
recordé las lianas
que atan
con su cordel silvestre
el tesoro sagrado
de tu selva.//
Recordé en las alturas
los cauces invisibles
de tus aguas,
sonora
turbulencia secreta,
corolas amarradas
al follaje,
un ave
como súbito zafiro,
el cielo desbordado,
lleno como una copa
de paz y transparencia…//
El color sumergido
sólo en ti sobrevive,
sobreviven, radiosos,
los plumajes,
sobrevive
tu frescura de cántaro,…//

Guatemala no ardía.
Arriba el lago
Amatitlán quieto como mirada
de los siglos,
hacia el sol y la luna
relucía,
el río Dulce
acarreaba
sus aguas primordiales,
sus peces y sus pájaros,
su selva,
su latido
desde el aroma original
de América,
los pinos en la altura
murmuraban,
y el pueblo simple
como arena o harina
pudo, por vez primera,
cara a cara
conocer la esperanza.//
Guatemala,
hoy te canto,
hoy a las desventuras del pasado
y a tu esperanza canto.
A tu belleza canto…
Pero
tú, Guatemala, eres
un puño y un puñado
de polvo americano…,
un pequeño puñado
de esperanza.
Defiéndelo, defiéndenos,
nosotros
hoy sólo con mi canto,
mañana con mi pueblo
y con mi canto
acudiremos
a decirte “aquí estamos”,
pequeña hermana,
corazón caluroso,
aquí estamos dispuestos
a desangrarnos para
defenderte,
porque en la hora oscura
tú fuiste el honor, el
orgullo
la dignidad de América”.

Que las virtudes cardinales nos unan. Justicia, prudencia, fortaleza y templanza.

Para ver el futuro. Que la soberbia, la envidia, la pereza y ante todo, la ira, no nos aten a la involuntaria voluntad de no ver para adelante.

Hagamos una Oda a Guatemala con nuestros actos urgidos de fraternidad.

Etiquetas: