Jueves 23 DE Mayo DE 2019
Opinión

Ni a favor ni en contra, Sino todo lo contrario

Ambas posiciones carentes de argumentos doctrinales.

Fecha de publicación: 10-01-19

 

La ley es el instrumento esgrimido, en favor o contra las condiciones que hoy enfrentan al gobierno y a la CICIG. Comentarios sostenidos con base en la repetición constante de leyes, artículos de convenios internacionales y de las normativas que rigen el acuerdo gobierno-CICIG. Por eso, la mayoría de guatemaltecos se está fragmentando, entre quienes aceptan como válida la decisión gubernamental y quienes concuerdan con las opiniones de los expertos pro CICIG; ambas posiciones carentes de argumento doctrinales.

La mayoría de analistas pro CICIG acuden a criterios políticos expresados por actores externos, como los congresistas estadounidenses del partido Demócrata, Norma Torres, Eliot Engel, al senador Patrick Leahy Jr. y a Adriana Beltrán directora de Seguridad Ciudadana, WOLA (elPeriodico). Igualmente, quienes se decantan en favor de las acciones gubernamentales, acuñan sus comentarios invocando al senador Rand Paul, Steve King, Mike Lee, Marco Rubio y a los congresistas Vicente González, Filemón Vela, Henry Cuellar.

También utilizan la respuesta del Secretario de la ONU, en donde aclaró, que “CICIG no es un órgano de las Naciones Unidas y que funciona independientemente”. Además de “rechazar enérgicamente la denuncia del acuerdo de la comisión”. Actitud contraria a uno de los principios de la ONU, como es “Recomendar métodos de ajuste a aquellas disputas o términos de asentamiento”. Abona en favor de la ambigüedad existente alrededor de la situación, e indirectamente apuntala a quienes están alineados contra la decisión gubernamental.

La frase que titula a este artículo en su momento provocó burlas y cuestionamientos, en razón que aparentemente la opción “sino todo lo contrario” es ficticia, pero en la realidad existe. Particularmente en medio de la confusión generada por la cantidad de expertos constitucionalistas, juristas nacionales, internacionales, amén de otros analistas y actores emergentes a favor o contra la CICIG, que aprovechan la coyuntura para sus propósitos. Todo lo contrario, es una posición transitoria, es subirse al balcón para observar los acontecimientos e inferir los propósitos de quienes los protagonizan, antes de apoyar a cualquiera de los grupos en conflicto, teniendo en mente esta frase de Arévalo, “La democracia es la organización de todas las clases sociales de un país, armonizadas por leyes generosas que le dan a cada una su valor y su lugar en el desarrollo económico y cultural”.