Sábado 20 DE Abril DE 2019
Opinión

La Historia no miente

Siempre los gobiernos corruptos y golpistas, han estado protegidos por quienes deberían salvaguardar los derechos del pueblo.

— Miguel Ángel Albizures

 

Históricamente las organizaciones de derechos humanos y los y las defensoras, a pesar de las acusaciones y la mala interpretación de gente del pueblo, influenciada por los grupos de poder aglutinados en el CACIF, que consideran que defienden delincuentes, han luchado por los derechos del pueblo, considerando que la democracia y el Estado de Derecho son derechos fundamentales que se deben mantener contra viento y marea y por ello han dado la cara y han expuesto su vida.

Así sucedió cuando el serranazo, recuerdo los carteles que sacamos de inmediato condenando la ruptura del orden constitucional y las manifestaciones de protesta frente al palacio y los llamados a la resistencia y condena. En esa oportunidad los magistrados de la Corte de Constitucionalidad jugaron, pese a las amenazas, el papel histórico que les correspondía. Los militares sacaron escoltado a Serrano, lo pusieron a salvo en un avión, con todo lo que llevaba, en vez de entregarlo a la justicia. Siempre los gobiernos corruptos y golpistas, han estado protegidos por quienes deberían salvaguardar los derechos del pueblo.

Recuerdo como si fuera ayer, la reunión con el presidente Portillo en Casa Presidencial, en donde representantes de organizaciones de DH, le planteamos la situación del país, la existencia de los cuerpos ilegales y aparatos clandestinos de seguridad, las amenazas que sufríamos y el asesinato de varios defensores. Reunirse hoy con Jimmy Morales es imposible, y no sirve de nada cuando abierta y públicamente está respaldando el pacto de corruptos y rechazando la presencia de la Comisión Internacional Contra la Impunidad, que fue fruto de la lucha de las organizaciones de aquella época nefasta y del procurador de los Derechos Humanos Sergio Morales, que en todo momento apoyó y exigió la creación de la CICIG que se logró fuera instalada en septiembre de 2007.

Solo quienes carecen de dos dedos de frente y quienes ven afectados sus intereses como las cámaras empresariales y quienes están tras las rejas, es decir, los del pacto de corruptos, pueden estar apoyando al Presidente en decisiones espurias, respaldadas por la cúpula militar y los veteranos en cometer crímenes, así como los ministros de Estado que no les da vergüenza aparecer en la foto y aplaudir a su presidente por las estúpidas decisiones que ha tomado.

Por eso, quienes en aquella primera década del milenio impulsamos la creación de la CICIG y ante las arremetidas hoy en su contra, planteamos que, si bien es cierto el trabajo ha avanzado y hay muchos en la cárcel o pendientes de que el peso de la justicia les caiga encima, la situación no ha cambiado y la presencia de la CICIG sigue siendo necesaria. La actitud del Presidente, es un reto más al pueblo que se ha repetido una y otra vez, pero nada, hay bulla, hay ruido, hay comentarios, hay rechazo elocuente, pero nada más, la fuerza de ese pueblo debe demostrarse en las calles, pues son sus derechos los que están en juego y una vuelta al pasado sería desastroso.

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