Martes 12 DE Noviembre DE 2019
Opinión

Conceptos

“Presidente termina unilateralmente mandato de la CICIG y desconoce fallos de la CC y de los juzgados.”.

Fecha de publicación: 09-01-19
Por: Anabella Giracca

 

Estado de Derecho es sobre todo, un estado de conciencia. Estar conscientes de la necesidad de contar con instituciones sólidas para desempeñar independientemente sus funciones. Eso con el fin de garantizar un ejercicio democrático y un balance del poder. Dicho más claro, uno de sus principios básicos radica en la famosa división de poderes. Eso quiere decir República. Eso quiere decir libertad. Eso quiere decir democracia. Concentrar los poderes significa atentar contra la Constitución misma. El llamado sistema de pesos y contrapesos no es tan solo una invención, es un elemento real que de no existir, lleva irremediablemente a la tiranía.

No hablo de aspectos normativistas o legales, sino de un concepto mucho más simple pero profundo. Un Estado que garantice el principio básico de que “nadie está por encima de la ley”. Entre muchas cosas más, existe un uso perversamente falaz por parte del presidente al decir que está aplicando la ley tanto nacional como internacional, cuando precisamente lo que hace es posicionarse por encima del derecho al no comprender que justamente el derecho incluye también las sentencias de los tribunales. Simplemente, obsesivamente, pasó por encima de las decisiones de tribunales competentes y preestablecidos.

El presidente impone el “Estado de su derecho”. Eso está más claro que el agua, el derecho que cree tener de dirigir este país guiado por sus afanes, claramente en conflicto con las rutas nacionales. Conflicto de intereses. Jamás debe gobernarse bajo este concepto. Consiste simplemente en hacer que todo gire en torno a condiciones y hasta desvaríos personales. Por algo el preámbulo de una de las declaraciones más importantes de los derechos humanos dice: “La ignorancia, la negligencia o el desprecio de los derechos humanos son las únicas causas de calamidades públicas y de la corrupción de los gobiernos”. ¡Imagínese la convergencia de esos males para garantizar impunidad! Pues hoy es nuestra debacle. La oscuridad en la que deambulamos.

No en vano, el Senador Patrick Leahy en una fuerte declaración de advertencia al presidente Morales, escribió: “El presidente Morales, y aquellos que han participado o han apoyado este flagrante abuso de poder, han hecho su elección. Es la elección del interés personal sobre el interés público. De la impunidad sobre la justicia. De las mentiras sobre la verdad. Y que contradice abiertamente la voluntad del pueblo de Guatemala”.

Maquiavelismo al estilo Morales: “Después de mí, el diluvio”.

Velar porque nuestro país se sostenga, nuestra consigna. Garantizar el cumplimiento de la ley, nuestro compromiso. Trabajar por la democracia, nuestra deuda. Y caminar unidos, nuestra obligación.