Jueves 22 DE Agosto DE 2019
Opinión

Mensaje al ángel del mal

Por esta vez, no meta las manos al fuego por nadie.

Fecha de publicación: 28-12-18
Por: Silvia Tejeda

 

Me decido a escribirle considerando que usted no es un tótem, ni un dios de la comunicación, aunque otros le otorguen poderes omnímodos porque a través de sus empresas y su monopolio de televisión puede manipular el criterio y la opinión de las de las masas, tan creyentes como analfabetas.

Aunque la fama de su riqueza supera la de cualquier hacendado local, es un hombre de carne y hueso, entrado en años, trabajador, que tiene vínculos con Guatemala desde hace varias décadas, lapso maravilloso en que los negocios con los distintos grupos gobernantes, lo han beneficiado con millonarios contratos, porque sus canales de TV y sus radioemisoras son expertos en publicitar campañas políticas, muchas veces falseadas magnificando políticos que no han dado la talla de gobernantes.

Pensando en lo que fueron y lo que significaron los noticieros de sus canales en otras épocas, da mucha pena y vergüenza ver ahora a sus locutores cómo se han vuelto expertos en decir medias verdades y medias mentiras, para inclinar la opinión favoreciendo a gobernantes viles, saqueadores y narcoservidores. ¿Se da cuenta usted del gran daño que hacen a Guatemala? Esa es mi gran incógnita y, por esa causa, le escribo.

No se trata de que aquí se hable de los saqueos y millones de millones de quetzales con que los gamonales gobernantes lo premian. Pérez Molina y Baldetti no tuvieron dudas en entregarle en bandeja 20 años más de monopolio para el funcionamiento de sus canales. Este mensaje es para llamarlo a la reflexión, a la retrospección del daño irreparable que esas campañas nos han hecho: Presentar a esa escoria de personajes, como lo que en realidad no son y no tienen capacidad. Yo sé que la respuesta inmediata sería: “Nosotros solamente transmitimos el material que nos traen”. Piense en el más cercano caso: la candidatura de Manuel Baldizón que saturó tanto la publicidad con sus imágenes que el pueblo decidió castigarlo, pero que trágicamente, salió peor el remedio que la enfermedad. Todo, porque prevalece la idea que “el candidato que más sale en la tele, ese es quien queda de Presidente”. Ya eso no será tan axiomático, como muchos ilusos creen.

No es un secreto que los políticos comen ansias, ya están haciendo fila para hacerle la visita de rigor a Miami, y suplicarle su decisión de apoyarlos. Por favor, por ésta próxima vez, no se convierta en el mistagogo, el falso impulsor, el que allana el camino que nos lleva al vivo infierno, dando espacios, hasta la necedad, a personajes vendidos, narcoprotectores y narcoprotegidos festejantes de la impunidad y del saqueo.

Reconozca, por esta vez, es decir para las Elecciones del 2019, que es el pueblo de Guatemala y no sus gobernantes quien ha financiado, por más de tres gobiernos, esas campañas equivocadas y nefastas engradeciendo personajes que han llevado nuestro país al atraso, lo mantienen en el abandono y el subdesarrollo.

Deje que funcione y respete lo que ordena la Ley del Tribunal Supremo Electoral y de Partidos Políticos, en el sentido de que a todos los candidatos, por igual, se les debe dar el mismo espacio y tiempo en los medios de comunicación. Por esta vez, no meta las manos al fuego por nadie, no siga contribuyendo a esa gran farsa política acostumbrada, que nos ha llevado a la sima más profunda del atraso irrefutable.

Recuerde que si sus impulsos se equivocan lo sufriremos 20 millones de seres humanos. Por esta vez haga otro papel. Busque el bien y evite el mal sirviendo a los malos, ambiciosos, vendepatrias. Verá que bien le va a su consciencia y a nuestro derecho a elegir combatiendo a los falsos profetas.