Jueves 22 DE Agosto DE 2019
Opinión

Elecciones 2019

Faltan unos cuantos detonantes que pueden cambiar radicalmente la contienda electoral.

Fecha de publicación: 11-12-18
Por: Estuardo Porras Zadik

La contienda electoral empieza ya a definirse. Poco a poco los partidos políticos proclaman a sus binomios presidenciales y con ello, nos muestran la punta del iceberg de sus verdaderas intenciones. Sin decir mucho, la elección de estos binomios delata, al menos, a quienes están detrás de ellos.

Porque no hay político sin financista como no hay financista sin interés, y no hay interés sin retribución. Este es el círculo vicioso de la política. En nuestro país, siempre se ha realizado tras bambalinas.

La lucha en contra de la corrupción y la impunidad nos ha dado la oportunidad de convertir leyendas urbanas en realidad. Mucho de lo que todos sabíamos, pero no nos atrevíamos a decir públicamente –o simplemente era estéril denunciar–, ha quedado en evidencia.

En este proceso, muchos han quedado expuestos: algunos han tenido que enfrentar a la justicia y otros están prófugos; hay quienes temen que les llegue el día de rendir cuentas, y quienes decidieron pasarse del lado correcto de la historia y están cooperando; mientras otros están en pie de guerra… Lo que no podemos ignorar es el hecho que ya no están en el anonimato y mucho menos, cómodos en su antes garantizada impunidad.

Entre estos hay de todo: empresarios, políticos, funcionarios, militares, miembros de sociedad civil, en fin, ningún sector se salva.
Vale la pena hacer hincapié en el hecho de que el presidente Jimmy Morales –el outsider que capitalizó los acontecimientos del 2015 con su eslogan “Ni corrupto ni ladrón”–, llegó al poder bajo circunstancias bastante similares a las del día de hoy.

El corrupto gobierno del Partido Patriota había sido desmantelado por la CICIG, poniendo en relieve su complejo y profundo entretejido de corrupción.

Este fue un potente mensaje que debiese de haber persuadido a los políticos a dejar en el pasado estas prácticas, cosa que sí tuvo efecto en unos, pero no en otros. Morales fue elegido por una abrumadora mayoría, que veía en él a un hombre alejado de la vieja política y sus mañas; que ahora defraudó a sus electores demostrando que poco efecto habían tenido en él, su partido, sus allegados y sus financistas los sucesos del 2015.

Poco ha cambiado. Lo que se comprueba por el comportamiento de algunos políticos, y que se ratifica con la proclamación de sus candidatos. Después del susto inicial, la polarización que se generó en la sociedad –propiciada por quienes se veían afectados por el avance de las investigaciones de la CICIG y el MP–, sirvió para envalentonar a quienes defienden el statu quo y se rehúsan al cambio. Hoy, estos pretenden llevarnos a más de lo mismo, como sucedió con Morales en las últimas elecciones.

Será una larga lista de contendientes, y si las elecciones fueran el día de hoy solo un par tendría reales posibilidades, y no faltará quien le apunte a otro “Moralazo”, con un outsider capaz de adormecer astutamente a una ciudadanía que está asqueada de la vieja política y todo lo que esta implica. Pero las elecciones no son el día de hoy, y aún falta mucho por recorrer, lo que podría cambiar las posibilidades de quienes se consideran herederos de las casillas de la contienda real.

La CICIG aún tiene municiones y tiempo suficiente para revelar más casos de corrupción, que seguramente alcanzarán a algunos que todavía se sienten intocables. De igual manera, Manuel Baldizón está en el proceso de negociación con el Gobierno estadounidense para recobrar, al menos, la posibilidad de un arresto domiciliar; lo que solo se logrará a cambio de la información que Baldizón pueda proveer y la cual está protagonizada por sus iguales.

Pronto también serán develadas las listas del Senado estadounidense y con ello, una alineación de corrupción ratificada por el amigo país del norte. Y falta uno que otro exfuncionario o financista o, para su efecto, a quien se le pueda adjudicar ambos calificativos que esté dispuesto a contar la historia más esperada del “paracuandismo”.

El cambio de domicilio de Mariscal Zavala a su propia residencia de algunos de estos debiese tener temblando al menos a una de estas…