Lunes 22 DE Julio DE 2019
Opinión

La “década perdida” 2.0

Cómo nos juzgará la historia.

Fecha de publicación: 05-12-18
Por: Rodolfo Neutze

 

Hace algunos días en una reunión de trabajo un amigo me mencionó que seguramente nosotros estábamos empezando a sentir lo que nuestros padres habían sentido en los ochenta cuando Guatemala pasó por lo que se llamó la “década perdida”. Debo aceptar que me agarró totalmente desprevenido y sin respuesta alguna. Con el pasar de los días fui cayendo en cuenta que tenía toda la razón en que estamos perdiendo esta década, una que se pinta con grandes oportunidades para el país pero que internamente estamos desaprovechando. El peso de la realidad me abrumó puesto que los de mi generación, la que solo montaba bicicleta y jugaba cincos en la última “década perdida”, correríamos con la factura de esta que inicia. Mientras las economías emergentes crecerán a un 4.9 por ciento la nuestra tal vez llegue a un 2.8 por ciento (fuente Banco de Guatemala y FMI) este año. Desafortunadamente el 2019 no se proyecta nada mejor. A este ritmo, NUNCA vamos a lograr reducir las desigualdades sociales del país, y la pobreza extrema se mantendrá indefinidamente.

Pero en la vida todo, menos la muerte, tiene alternativa. Creo que todavía tenemos oportunidad de revertir esta debacle en la que estamos involucrados. No voy a caer en el error, que solo alimenta la lucha ideológica devastadora, de pretender determinar la culpa de nuestras penas. Estamos fregados eso está claro, y es por culpa de una acumulación de una cultura de privilegios, corrupción generalizada, luchas ideológicas, venganzas, ‘statu quo’, etcétera. Debemos ver a Guatemala como si fuera un enorme panzón que debe adelgazar para que su corazón no le falle y cada día que pierde en ver la causa de la gordura es un día perdido en su recuperación. De inmediato nos urge entrar en dieta y luego régimen de ejercicios para rescatar la salud. Pues igualmente el país debe ponerse metas accesibles, disciplinarse y empezar el cambio, o la década perdida será demoledora.

El año entrante tendremos elecciones generales en Guatemala y seguramente el tema de la corrupción será un tema explotado en cuanta tarima o medio de comunicación sea posible. Creo que la corrupción debe ser un tema para hablarse, pero no debe ser la única propuesta de nuestros candidatos. Todos los guatemaltecos debiéramos luchar contra la corrupción de oficio y buscar a aquellos que nos garanticen que si la cabeza está sana el cuerpo estará igual. Lo que nos urge oír es cómo vamos a combatir realísticamente las carencias de nutrición, salud, educación y empujar el emprendimiento y la creación de riqueza para que las oportunidades sean generales y no individuales. El país está súper estudiado y existen decenas de planes y propuestas de tanques de pensamiento de todas las corrientes existentes cuyo objetivo es el mismo, el desarrollo. Nuestra labor impostergable es buscar a los guatemaltecos preparados que nos ofrezcan somatar la mesa para que se ponga a trabajar el Estado con temas realistas, no con sueños que solo buscan engañarnos y cuyo objetivo es llegar a servirse y no servir.

Todavía estamos a tiempo que la historia nos juzgue como la generación que le dio vuelta al calcetín y que en vez de perder una década sembramos las bases de un siglo ganador.