Sábado 26 DE Septiembre DE 2020
Opinión

La Revolución, la Constitución, el pueblo en armas y el Ejército

Revolución, Constitución, pueblo en armas y Ejército parecen ser cuatro realidades inseparables.

Fecha de publicación: 24-11-18
Por: Roberto Blum

Relacionados con casi cualquier país moderno hay cuatro conceptos políticos fundamentales: revolución, constitución, pueblo en armas y ejército. Parecería que todos los Estados actuales son resultado de un cambio político rápido y muchas veces violento. A esto es a lo que podemos llamar “Revolución”. Hay que recordar que en el pasado las “revoluciones” significaban las vueltas que un astro daba en torno a otro y sobre su propio eje. Actualmente, una “Constitución”, o documento constitucional, es la forma como se expresa la organización de una comunidad política; sin embargo, esta acepción también es relativamente nueva. El diccionario nos dice que la constitución es la acción y el efecto de constituir o constituirse, o bien el conjunto de los caracteres específicos de algo. Y el “Pueblo” –¡ah!, el pueblo–, qué concepto tan antiguo, tan interesante y tan ambiguo. “Ejército” … tampoco es un concepto simple. Así, si deseamos evitar la confusión política, tan extendida en el mundo actual, habrá que analizar con detenimiento las palabras y sus específicos significados conceptuales.

Los Estados Unidos, Francia, México y Rusia –por mencionar solo cuatro Estados modernos– primero registraron una “revolución”, empujada y defendida por “el pueblo en armas”, para enseguida organizarse políticamente, dándose una “constitución”, y finalmente crear un “ejército”, con el que defender a la nueva y naciente comunidad política. Los Estados Unidos nacieron a partir de una guerra revolucionaria contra Inglaterra. Los habitantes de los pueblos de las trece colonias inglesas mantenían armas para su defensa contra las incursiones indígenas y los ataques de los animales salvajes. Al enfrentar al ejército inglés, los colonos se organizaron rápidamente en milicias ciudadanas, para proteger su independencia. Al promulgar la “constitución federal”, en 1787, se incluyó una enmienda para asegurar la existencia de milicias ciudadanas armadas. Así, en los Estados Unidos perviven tres fuerzas armadas: el ejército, la guardia nacional y las milicias ciudadanas.

La Francia revolucionaria y republicana debió enfrentarse a los ejércitos monárquicos, que la atacaron de inmediato, por lo que se llamó a los ciudadanos para defender a la naciente República: “¡A las armas ciudadanos!, ¡Formad vuestros batallones!” Así convocaba Rouget de l’Isle a los ciudadanos en su “Canto de Guerra del Ejército del Rin”. En México, tanto la Revolución de Independencia de 1810, como la Revolución de 1910, se sostuvieron y triunfaron por la lucha de los pueblos en armas. Los documentos constitucionales, de acuerdo con los que de inmediato se organizó a la comunidad política mexicana, establecieron tanto la existencia del Ejército como de la Guardia Nacional para la defensa de su soberanía.

La Revolución popular rusa, de octubre de 1917, dio origen a la constitución de la Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas, en 1922, y al formidable ejército soviético que enfrentó y derrotó la invasión nazi, en 1945. Así pues, revolución, constitución, pueblo en armas y ejército parecen ser cuatro realidades inseparables.