Martes 11 DE Diciembre DE 2018
Opinión

Se puede ser diputado y ser honrado

Los mafiosos no nacen, se hacen y el actual Congreso está tomado por ellos que no tienen una pizca de dignidad, vergüenza y honorabilidad.

— Miguel Ángel Albizures
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Indudablemente se puede, salvo cuando los valores y principios adquiridos en el seno del hogar, y fortalecidos en las aulas, son tirados a la basura, como lo han hecho la mayoría de diputados, que sin ningún pudor, se enriquecen ilícitamente y proponen iniciativas de ley que atentan contra los derechos del pueblo. Creo que por lo menos el ochenta por ciento de los diputados actuales no sabe lo que es vergüenza, ni lo que es dignidad y honorabilidad, mucho menos lo que son los valores y principios que deben prevalecer contra viento y marea. No le echamos la culpa a sus madres, a quienes se las han sacado infinidad de veces por su actitud truculenta y su actuar impune, sino al círculo siniestro en el que se han movido y aprendido esas malas costumbres que les corroen.

El martes pasado, se eligió nueva Junta Directiva del Congreso, con el silencio cómplice de la oposición, que prefirió retirarse en lugar de razonar su voto y desenmascarar a esa Junta que, en su mayoría podría estar en la cárcel si no fuera por la inmunidad que les protege, pues hay serias acusaciones que pesan en su contra. Estos diputados han convertido el recinto parlamentario en un lugar de transas, donde diariamente se comercian los intereses más sagrados de la patria y del pueblo aguantador, que los critica pero no hace nada para expulsarlos del Congreso y llevarlos a diversos centros de prisión, que es en donde merecen estar, pero no juntos porque continuarán con sus planes de escape para seguir cometiendo fechorías.

Todos sabemos que antes de que muriera Álvaro Arzú, el pacto de corruptos funcionó para llevar a la presidencia del Congreso a su hijo, Álvaro Arzú Escobar, y ahora nuevamente sucede lo mismo, y se eligen diputados a Junta Directiva con serios señalamientos, como los realizados contra el militar y diputado Estuardo Galdámez que en una oportunidad trató de sobornar periodistas y se ha beneficiado de millonarios contratos con el Estado, según lo han denunciado los medios de comunicación. Pero no se trata solo de él sino de la mayoría de miembros electos de la nueva la Junta Directiva. Quizá por eso Arzú Escobar, al agradecer su reelección insistió en lo imposible: “la dignificación de los diputados”. Por el contrario, ahora se preparan para dar el zarpazo a la Corte de Constitucionalidad, con un iniciativa de ley para desaparecerla porque los magistrados no se han sometido a sus intereses y es una institución no grata para ellos.

El presidente del Congreso también habló de la existencia de solo tres poderes, pero desconoció que el poder lo tiene el pueblo y se lo delega. Lástima que hasta el momento el pueblo no ha comprendido la importancia que tiene hoy en día sacar de sus curules a la pandilla mafiosa que lo mantiene tomado, promoviendo iniciativas que conculcan los derechos del mismo pueblo que les delegó el poder. Los mafiosos no nacen, se hacen y el actual Congreso está tomado por ellos que no tienen una pizca de dignidad, vergüenza y honorabilidad.

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