Lunes 10 DE Diciembre DE 2018
Opinión

El rincón de Casandra

2007: cambios diabólicos

— Jacques Seidner
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En 2007, tan solo unos pocos meses antes de desembocase la crisis financiera del 2008, sucedieron en el ámbito tecnológico una importante serie de acontecimientos que impulsarían una segunda revolución digital. De manera espectacular, en agosto, Steve Jobs presentaba el iPhone, el primer smartphone, un dispositivo sacado que ponía las posibilidades del mundo de Internet en la palma de la mano. Ese mismo año surgía Twitter, protagonista principal de los cambios en el campo de la información y la política (victoria de Donald Trump), Google sacaba el sistema operativo Android, y la compañía Hadoop daba los primeros pasos en todo lo referente al manejo y procesamiento de datos que hoy conocemos como Big Data.

Ese mismo año también empezaban a descender de manera exponencial los costes para leer una secuencia completa del genoma humano, elemento central en toda una serie de mejoras en el ámbito del diagnóstico y tratamientos médicos, un proceso que hoy puede hacerse por menos de 1.000. Por último, y no menos importante, el hoy pseudónimo más famoso del mundo, Satoshi Nakamoto, empezaba a escribir un código de programación criptográfica para el intercambio de valor sin intermediarios que dará origen a Bitcoin.

Todo esto quedo básicamente sepultado por la crisis financiera que se desató tras la quiebra de Lehman Brothers que acaparó toda la atención mediática. Igual que sucedió tras el crac de 1929, el vaivén en lo económico se tradujo en un importante vaivén en lo político. El escenario político se enturbio rápidamente encumbrando la política del resentimiento y la polarización. Mientras todo esto se situaba en el foco de atención, la segunda Revolución Digital avanzaba. Google, Facebook, Twitter, Amazon, por solo citar algunos de los buques insignia de Silicon Valley, aceleraban el cambio como nunca antes ensanchando horizontes y poniendo encima de la mesa nuevos retos, cambios y dilemas.

El periodista judeo-norteamericano, tres veces galardonado con el premio Pulitzer, Thomas Friedman, expone esta realidad por momentos olvidada en su libro Gracias por llegar tarde. Se trata de una obra reflexiva, llena de anécdotas y conversaciones de primera mano con algunos de los protagonistas del cambio y que busca poner en contexto dónde y cómo arranca esta era exponencial, pero peligrosa de no saberse gestionar adecuadamente y en la que el mundo está inevitablemente inmerso.

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