Jueves 20 DE Junio DE 2019
Opinión

Destruir a la CICIG, negando visas de trabajo

Cuando se construyen las condiciones laborales adecuadas para realizar el trabajo, se pueden crear equipos multidisciplinarios que logran resultados que impactan en poco tiempo.

Fecha de publicación: 27-10-18
Por: Irmalicia Velásquez Nimatuj

 

La absurda estrategia del gobierno de Jimmy Morales y sus jefes –los militares que viven con las manos y la conciencia manchadas de sangre por haber cometido genocidio contra el pueblo maya y la elite económica que presume sus millones a costa de que miles de niños vivan y mueran desnutridos– que es minar a la CICIG, como institución, por todos los medios posibles, legales e ilegales, públicos o encubiertos. Eso ha quedado documentado a la largo de este año en los medios de comunicación que son independientes y que Nómada ha publicado en varias entregas escritas por Jody García.

Entre las estrategias legales está el rol que el Ministerio de Relaciones Exteriores, a través del trabajo que Sandra Jovel, ha venido ejecutando y es el de negar la renovación de visas a los funcionarios internacionales que trabajan en la CICIG. Aunque gestionar una visa de trabajo en Guatemala no es un proceso complejo, si se llenan los requisitos, Jovel y sus asesores encubiertos, la mayoría hombres de extrema derecha, algunos trasnochados y maliciosos embajadores, cuyos rostros en este proceso no son públicos, son quienes están retorciendo las leyes y sin razón justificada, dentro del marco jurídico buscan negar la renovación de la permanencia legal para que puedan seguir trabajando.

El pacto de corruptos que incluye personas, funcionarios e instituciones, asumen que sacando a los cerebros y a los profesionales de alto nivel que la CICIG ha conformado a nivel mundial, se debilitará al equipo que ha demostrado un alto rendimiento, enseñando al mundo que cuando se construyen las condiciones laborales adecuadas para realizar el trabajo, se pueden crear equipos multidisciplinarios que logran resultados que impactan en poco tiempo.

Mientras la elite guatemalteca solo ha creado miseria, explotación y hambre a extremo que no importa si se es profesional o no, pero si no se acepta el sometimiento se termina expulsado de Guatemala. El legado de la elite económica y política son los comandos ilegales que asesinan de múltiples formas, en aras de defender sus ganancias, y cuando se construyen instituciones que son ejemplo mundial, como la CICIG, las matan. Esa es su herencia a la historia y a sus
descendientes.