Jueves 21 DE Noviembre DE 2019
Opinión

Enfoque: Mr. Trump saca pecho “nacionalista” por las elecciones

La caravana de hondureños le queda como anillo al dedo; a eso suma su promesa de reforzar el arsenal nuclear y explota fuerza comercial de Estados Unidos.

Fecha de publicación: 24-10-18
Por: Gonzalo Marroquín Godoy

 

Para la mayoría de personas y expertos en temas de migración, la caravana de hondureños que intenta llegar a Estados Unidos no es más que producto de la grave situación socioeconómica del vecino país –condiciones muy parecidas a las nuestras–, para otros, se trata de una manipulación política, aunque no se especifica, ni en Honduras, quién y por qué la estaría llevando a cabo. Lo que si es cierto, es que le ha quedado como anillo al dedo a Mr. Trump, a pocos días de las elecciones legislativas en Estados Unidos el 6 de noviembre.

Según las encuestas divulgadas unos días antes del arranque de esta caravana, los republicanos tenían una intención de voto inferior (41.1 por ciento) al de los demócratas (48.8 por ciento), lo que pondría en peligro retener el control del Senado y la Cámara de Representantes. Por esta razón es que desde hace un par de semanas, el mandatario estadounidense se encuentra en campaña, pidiendo el voto a favor de su partido

Hay que recordar que uno de sus discursos fuertes en la campaña electoral, fue precisamente el tema migratorio. Ofreció un muro y endurecer su política contra los indocumentados, especialmente a los que llegan de sus vecinos de México, Centroamérica y Latinoamérica en general.

En aquella ocasión le funcionó. Hablar en contra de los migrantes, apelando al nacionalismo y a la protección de los empleos –aunque los hispanos toman los trabajos que los estadounidenses no quieren hacer y ganan menos– puede ser un discurso que despierta pasiones. Así es que esta caravana sí puede beneficiar políticamente a Mr. Trump en su causa nacionalista, como también está sucediendo con otros temas, como el proteccionismo comercial y ahora con el armamentismo nuclear, en torno al cual promete reforzar el arsenal de su país, al tiempo que se retira de un acuerdo existente con Rusia y que venía desde la desaparecida URSS.

Apenas unas horas después que la caravana saliera de San Pedro Sula, Mr. Trump lanza todo tipo de amenazas vía tuits. A los gobiernos del llamado Triángulo Norte –Guatemala, El Salvador y Honduras– les dice que les quitará la ayuda, mientras que a México, le dice que cerrará la frontera.

Al escuchar esto pareciera que Mr. Trump no se tragó el discurso de Jimmy Morales con la fumada de que nuestros cuerpos de seguridad capturaron a cien terroristas de ISIS –el extremista Estado Islámico–, y que somos el mejor aliado de Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico. Nada de eso sirve si se colaron los cerca de 5 mil hondureños por nuestras fronteras.

Insisto, esta caravana de hondureños favorece a Mr. Trump, porque podrá demostrar que su mano dura –que a mucha gente le gusta en todas partes del mundo– es acorde con la defensa de la soberanía que hace el mandatario.

Pero como sabe que no basta con eso, mantiene el pulso con China en el plano comercial y asegura que los resultados del crecimiento económico que experimenta su país es producto de sus buenas políticas, por más confrontativas y peligrosas que estas sean.

Menciono todo esto en torno a lo de los migrantes, pues es un tema que a los guatemaltecos debe interesarnos por la similitud de casos con los vecinos hondureños. Como mencionaba en un Enfoque anterior, esa caravana debe sensibilizarnos con todos los que tienen que salir del país en busca de oportunidades.

Es penoso ver la campaña oficial diciendo que quienes salen son “engañados”. Lo dice el Gobierno, y lo repite el embajador estadounidense Luis Arreaga, quien pareciera no conocer a fondo el país que le vio nacer. Claro que los migrantes chapines saben perfectamente los peligros a los que se enfrentan. Es seguro que cada uno de esos valientes –hombres, mujeres y jóvenes– que a diario salen rumbo a Estados Unidos, ha escuchado testimonios de amigos y familiares, pero aún así se lanzan a la aventura ante la falta de oportunidades. ¡No se van engañados!… aunque si frustrados.

Ciertamente Estados Unidos –no Mr. Trump– es uno de los países que más ayuda a Guatemala en diversos programas, pero muchos de ellos, y en particular la afamada y poco efectiva Alianza para la Prosperidad, tiene como fin detener el flujo migratorio, cosa que no sucederá mientras el Gobierno no tenga planes y logros específicos en oportunidades y desarrollo integral.

Lástima que Mr. Trump no le crea a Mr. Jimmy, porque no sabe que si quita la ayuda a Guatemala, Estados Unidos perderá toda la labor antinarcótica que se hace en el país persiguiendo aviones cargados de cocaína con camiones viejos!!! Como bien dice nuestro presidente: Caso único en el mundo.