Viernes 18 DE Octubre DE 2019
Opinión

Inconsistencia consistente

El gran problema del país es que el ingreso por habitante, prácticamente no crece.

Fecha de publicación: 19-10-18
Por: Miguel Gutiérrez, FEDes

 

Si algo se puede afirmar con certeza hoy, es que la cuadratura macroeconómica de Guatemala, asegura una estabilidad de mediano plazo sin mayor esfuerzo, fiscal y monetario. Esto se debe a que el crecimiento de la economía y de los ingresos del país, están por encima del crecimiento de la deuda pública y de las insignificantes pérdidas operativas del banco central acumuladas. El país no se encuentra comprometido al monetizar por gastos excesivos o endeudamiento del sector público. Resucitar caducos términos tropicales como el de “bomba monetaria”, es lo que llamarían una trampa caza bobos; el decir, que no estamos en la antesala de una inflación o hiperinflación, es improbable, es falso.

Es importante considerar que, alrededor del 75 por ciento de la emisión de quetzales está respaldada en dólares. Este año se licuará aproximadamente en 25 por ciento de las pérdidas operativas acumuladas del Banco Guatemala, derivado de la leve y oportuna depreciación que se ha observado los últimos meses. El año 2018 el Banguat, tendrá cierre con ganancias operativas de alrededor de 5 mil millones de quetzales.

Estas afirmaciones apocalípticas, trae a la memoria un encuentro, hace nueve años, en el aeropuerto de Dallas, con Manuel Ayau y Giancarlo Ibargüen, rector en ese entonces de la UFM, con quien siempre diferimos en opiniones económicas, y siempre fue fuente de admiración su educación y modales para discutir, el encuentro en el aeropuerto resultó en un intercambio con Manuel Ayau de unas siete columnas, difiriendo, pero con puntos razonables, con jocosidad y altura. En ese entonces, algunos libertarios o austriacos locales, sostenían que la emisión desmedida e inorgánica de la Reserva Federal en EE. UU. traería hiper inflación mundial y probablemente en un colapso del dólar, y no sería la moneda de circulación universal. Aún estamos esperando tan desastroso evento, ya que contrariamente, se ha vivido una de las décadas con menor inflación durante al menos un siglo, y ahora la FED se encuentra normalizando la tasa de interés y recogiendo dólares.

Hoy vuelven las posiciones cataclísmicas de la UFM, usando términos que perdieron relevancia hace 30 años, careciendo de sustento, y a diferencia de hace nueve años, el nivel académico conceptual es penosamente pobre, ni siquiera mediocre. La cuadratura macro de la banca central y del Estado de Guatemala no perfila problemas macroeconómicos como los de El Salvador con su dolarización o Costa Rica, que se encuentra en un callejón sin salida ante déficits fiscales abultados. No hay forma de sustentar un escenario próximo de inflación alta.

La relevancia de los temas macroeconómicos el día de hoy, dado que la inflación se encuentra cercana a cero y que no se avizoran riesgos de cambios dramáticos en precios; es el de actividad económica. El gran problema del país es que el ingreso por habitante, prácticamente no crece.

Temas como la transparencia del gasto público, infraestructura, educación, salud y política monetaria pro crecimiento son relevantes.

Desenfocar en este momento la discusión con el fantasma ficticio como la bomba monetaria o decir que la inflación hay que llevarla a cero, es degradar la discusión de la problemática actual, y son dudas que se disipan en las aulas de un pregrado más o menos serio.

Existe la certeza de que si Manuel Ayau estuviera presente estaría con una preocupación extrema de ver esta situación y lo inconsistente del discurso actual de su universidad. Por ejemplo, sabemos que no hay mayor intervención estatal y distorsión de mercado que la fijación de un precio. Hoy, de forma ingenua, algunos proponen la fijación del quetzal al dólar o peor aún una dolarización, teniendo a la vecindad un país como El Salvador, que lleva 30 años ahogándose en una economía dolarizada y con grandes distorsiones de precios.

De nuevo, podría ser que la carencia de seriedad e inconsistencia académica en estos temas sigua afectando la caída de la matrícula de esa universidad en el área de ciencias sociales. Un tema a ser reflexionado por los fiduciarios de tal centro de estudios.

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