Martes 23 DE Julio DE 2019
Opinión

El rincón de Casandra

Israel en su laberinto.

Fecha de publicación: 17-10-18
Por: Jacques Seidner

Hace algunos años, cuando el enfrentamiento entre Israel y el Mundo Árabe estaba candente, era adecuado preguntarse porque los autodenominados palestinos –en ese entonces relativo pequeño grupo de árabes desplazados,– no eran recibidos por los países correligionarios ricos. Naciones petroleras sobraban en Oriente Medio y la lógica occidental hacía pensar que los migrantes –palestinos– debían dirigirse hacia alguna nación musulmana para rehacer su vida… ¿Acaso los judíos sueltos del mundo no habían acudido y sido recibidos por el Estado Judío como miembros propios? Sin embargo, con el tiempo se pudo concluir que no se trataba de solucionar dicho problema migratorio per se. Lo que buscaban los musulmanes era –y sigue siendo– echar a los israelíes fuera de Tierra Judía. Para tal fin, los palestinos y su líder de entonces Arafat, eran para la Liga Árabe un lujo como punta de lanza para llevar a cabo actos de terrorismo por una parte y a la vez conducir una diplomacia internacional activa en contra de Israel.

Hoy medio siglo más tarde, el Oriente Medio ampliado a Irán, ha cambiado de múltiples formas excepto en una: el persistente deseo del mundo islámico de dar por terminada la extraordinaria aventura israelí iniciada hace seis décadas. Alianza norteamericana, relativa neutralidad rusa, apoyo de la diáspora judía y más aún su propia fuerza militar le ha permitido a Israel subsistir, crecer e irradiar al mundo. Pero estamos claros que la presión en contra de la existencia de Israel no cesa. Hoy la agresión proviene de la Franja de Gaza.

En una conversación con Shimon Peres, político israelí, el presidente francés De Gaulle, que no era precisamente pro Israel, le aconsejaba a su amigo personal que de ningún modo Israel debía soltar Gaza, conquistada a raíz de la Guerra de los Seis Días. Por una u otra razón Israel abandonó la Franja –error estratégico sin duda– que es ocupada hoy por el radical Hamas apoyado financiera, política y militarmente por Hizbollah (Irán) y algunos países petroleros del Golfo Pérsico.

Desde entonces Israel está atosigado por acciones terroristas a pesar de la operación militar punitiva Margen Protector de 2014 cuando se buscaba amainar la agresividad terrorista desde Gaza. Algún apaciguamiento logró la intervención militar, pero no por mucho tiempo. Hoy el pueblo israelí está nuevamente a la defensiva. Sabemos que Hamas no logrará cambiar con sus acciones la inamovilidad del Estado Judío. ¿Pero será posible, en las actuales circunstancias convulsas del Oriente Medio, una Paz palestino-israelí definitiva? Poco probable a pesar que persista el ofrecimiento israelí de ceder territorios por paz.